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Jue, Abr

Tercera ola de COVID: así se viven los nuevos confinamientos en Francia e Italia

Foto: Cortesía

Internacional

Europa enfrenta su tercera ola de COVID-19. El aumento de los contagios ya tiene a los hospitales al borde del colapso en Francia. Además el viejo continente se enfrenta a las nuevas variantes del coronavirus, mucho más contagiosas que la original.

A partir de este viernes, Francia vivió su tercer confinamiento durante al menos un mes para intentar aplacar una tercera ola de coronavirus que tiene a los hospitales al borde del colapso.

Los negocios no esenciales volverán a cerrar sus puertas y se restringirán los desplazamientos en las regiones afectadas, pero las escuelas permanecerán abiertas y se autorizará el ejercicio al aire libre en un radio de 10 kilómetros alrededor del domicilio.

Además de la región de París, una de las más densas con 12 millones de habitantes, los otros territorios afectados por las nuevas medidas incluyen Altos de Francia, en el noreste del país, donde está ubicada la ciudad de Lille, así como los Alpes Marítimos, en la Costa Azul.

Estas medida tomadas por “al menos cuatro semanas”, podrían extenderse a otras regiones si la situación se deteriora, advirtieron las autoridades francesas.

Desde hace unas semanas, los hospitales, sobre todo de la región parisina, se encuentran al borde del colapso, lo que llevó a las autoridades a evacuar a pacientes graves hacia otros territorios menos afectados y suspender una parte de las operaciones no urgentes.

La tasa de contagios reportados en los últimos siete días en la capital y sus alrededores llegó a 418 por cada 100 mil habitantes, muy por encima del llamado umbral de “alerta máxima” de 250 decidido por las autoridades de salud.

“Seamos claros, estamos en una tercera ola sobre todo por el aumento de esta famosa variante británica”, considerada más contagiosa, dijo Emmanuel Macron el miércoles tras una jornada de consultas con personal médico y alcaldes de la región capitalina.

Calles desiertas, negocios cerrados

Francia no es el único país que confinará a sus ciudadanos y cerrará sus comercios.

Casi 40 millones de italianos iniciaron el pasado lunes un nuevo confinamiento por el aumento de los contagios debido a las variantes de coronavirus, con Roma y Milán desiertas y divididas entre la tristeza y la esperanza.

“Me siento muy triste. No me lo esperaba. Pasar de zona amarilla, con la cafetería abierta, a zona roja fue algo inesperado”, confiesa a la AFP Ana Cedeño, del popular bar-cafetería del Cinque, en el corazón del barrio romano de Trastevere.

Dos italianos sobre tres, en una población de 60 millones, residentes en 11 de las 20 regiones, deberán permanecer confinados hasta el 6 de abril en lo que se denomina “la zona roja”.

“La esperanza es que en estas dos semanas las cosas cambien. Hemos perdido mucho dinero, porque nuestros clientes habituales no vienen. Tenemos abierto solo para llevar, y veremos que pasa”, reconoce la ecuatoriana Cedeña, compañera del propietario, con algo de optimismo.

Un año después del primer confinamiento, las calles de Roma están de nuevo vacías, el silencio reina y sólo pueden abrir algunas tiendas, entre ellas supermercados, lavanderías, farmacias, librerías y quioscos, mientras las escuelas han sido cerradas.

La capital económica de Italia, entre las ciudades más azotadas por el coronavirus, cumple las nuevas restricciones impuestas debido al temor de que desborden los hospitales y en particular las unidades de cuidados intensivos.

En Alemania, analizan confinamiento

La canciller alemana, Angela Merkel, y los líderes de los 16 estados federados del país se reunirán el 22 de marzo para decidir sobre posibles nuevos confinamientos debido a que Alemania registra un aumento “claramente exponencial” de los contagios por coronavirus.

Este aumento está vinculado especialmente a la variante británica, declaró el viernes el vicepresidente del instituto de vigilancia epidemiológica Robert Koch (RKI).

“Es muy posible que en Pascua tengamos una situación similar a la que vivimos antes de Navidad, con un número muy elevado de contagios, numerosos casos graves y muertes, y hospitales saturados”, dijo en una rueda de prensa Lars Schaade.

“Estamos en la tercera ola de la pandemia, las cifras aumentan, la proporción de variantes es alta”, añadió el ministro de Sanidad, Jens Spahn.

Alemania ha registrado oficialmente más de 17 mil casos en 24 horas, unos 5 mil más que hace una semana.

 

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