¿Por qué necesitas de un entrenador a la hora de ejercitarte?

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Cultura

Hoy en día hay gran variedad de opciones para hacer ejercicios en casa, por internet y a distancia. Antes de comenzar una rutina toma en cuenta que ejercitarse sin un entrenador puede traerte más problemas que beneficios. ¿Por qué necesitas a un entrenador? Para sacar verdadero provecho físico y mental  del entrenamiento, guiado por un profesional calificado.

Uno de los oficios más subestimados es el del coach deportivo, sin embargo, ¿sabías que para ser entrenador primero debes pasar hasta dos años realizando la actividad física para poder optar por un certificado? El oficio de entrenador físico empieza por la pasión. Ellos primero se enamoraron de su actividad, perfeccionaron la técnica y luego de practicarla, fervientemente, decidieron enseñarla.

Ejercitarse sin un entrenador puede ser peligroso

Así como automedicarse es una mala idea, entrenar sin un instructor puede llegar a ser peligroso. Según la edad, contextura, peso, tamaño y género, tu musculatura puede soportar una u otra rutina de ejercicios. Por ejemplo, no todas las personas pueden hacer abdominales de la misma manera porque pueden lastimar su columna vertebral.

Un entrenador conoce una cantidad ilimitada de ejercicios y sabe cómo indicar las versiones necesarias para  principiantes, intermedios y avanzados. Uno de los primeros errores que cometen aquellos que se entrenan a sí mismos, es la falta de humildad para aceptar que son principiantes y pretenden hacer lo más complicado desde el primer día.

Por otro lado, la ciencia deportiva ha ido evolucionando. Es parte de la carrera del entrenador mantenerse al día con las nuevas formas de mejorar la calidad de vida de tu cuerpo, diseñando cuáles son los ejercicios, máquinas y accesorios que mejor se adaptan a tu estructura musculoesquelética.

El ojo del entrenador

El entrenador está capacitado para ver si la ejecución es la correcta, si la cantidad de repeticiones son las indicadas y, sobre todo, será quien te dará las herramientas necesarias para seguir adelante.

Está determinado que uno de los fracasos más importantes cuando las personas deciden autoentrenarse, es la falta de rigurosidad, constancia y disciplina; por lo que abandonan las rutinas a mitad de camino, no realizan las repeticiones necesarias y no se concentran durante el entrenamiento.

Lo más frecuente es que cuando te autoentrenes te disperses: tu mente esté pensando en múltiples historias, no respires adecuadamente y te desenfoques. El ejercicio físico solo puede ser efectivo cuando tu mente está alineada con el propósito del movimiento. Tu cerebro es quien, finalmente, determina, acepta, rechaza e integra los cambios en tu cuerpo.

¿Cuántas veces no has comido en piloto automático sin que tu mente quede notificada de que te has alimentado? El resultado: inmediatamente vuelves a sentir hambre. Lo mismo sucede con el entrenamiento físico. El instructor tiene el ojo educado para verte cuando te desconcentras y con un simple llamado a la acción regresa tu mente a la clase.

"Asegúrate que tu peor enemigo no esté en el medio de tus dos orejas”. Laird Hamilton (Surfista)

Elegir un entrenador

Como en casi todos los oficios, hay personas que estudian de forma dedicada y se preparan adecuadamente para enseñar. Sin embargo, existen otras que con muy poca preparación y conocimiento, comienzan a dar clases. Por tal razón, debes aprender a identificar un buen instructor teniendo en cuenta lo siguiente:

El buen entrenador

  • Sabe de anatomía
  • Tiene un objetivo claro en sus clases
  • Emplea los términos adecuados
  • Conoce y explica los ejercicios
  • Es creativo
  • Sabe manejar el temperamento de sus alumnos
  • Ayuda a realizar los ejercicios
  • Da imágenes sensoriales para que puedas entender la dinámica de las posturas
  • Sus clases son amenas
  • Es puntual

El mal entrenador

  • Tiene poca coherencia en la clase
  • Reducido vocabulario
  • No explica
  • Hace él los ejercicios por lo que no observa a los alumnos
  • La clase no tiene objetivos
  • Repite siempre los mismos ejercicios
  • No prepara sus clases

La clave es que elijas a alguien con  la formación debida, que te acompañe a dar lo mejor de ti y sobre todo a sacar provecho de tu entrenamiento de acuerdo a tus objetivos personales.

"Lograríamos muchas más cosas si no pensáramos que es imposible”. Vince Lombardi (entrenador)

El arte de saber vivir.

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