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Tlaxcala

Comerciantes formales e informales ligran acuerdo de reordenamiento en Apizaco

Tlaxcala, Tlax.,- Tras semanas de creciente tensión y la advertencia de protestas, la ciudad de Apizaco experimentó un giro decisivo en el manejo de su espacio urbano.

Por primera vez durante la administración del alcalde Javier Rivera Bonilla, representantes del comercio formal e informal lograron sentarse en la misma mesa para trazar una ruta conjunta orientada al ordenamiento comercial y la recuperación del libre tránsito peatonal.

La urgencia de llegar a un acuerdo respondió a una visible crisis de movilidad y a las quejas por competencia desigual.

Previamente, Andrés Larios Trujillo, quien asumió la presidencia de la CANACO Servytur Apizaco en marzo de este año, denunció que el primer cuadro de la ciudad estaba rebasado por la presencia de más de mil 600 vendedores ambulantes.

Vialidades principales como Cuauhtémoc, Xicohténcatl, Hidalgo, Aquiles Serdán y Francisco Sarabia se habían vuelto prácticamente intransitables.

La situación escaló al punto en que la iniciativa privada amenazó con realizar manifestaciones pacíficas, argumentando que la emisión desmedida de permisos temporales por parte de la autoridad municipal estaba asfixiando económicamente a los locatarios que sí cumplen con el pago de rentas, licencias e impuestos.

El escenario de confrontación se transformó el pasado 8 de septiembre durante una mesa de diálogo encabezada por el secretario del Ayuntamiento, Juan Pablo Morales Rico.

En un suceso destacado por Feliciano Huerta, secretario de la CANACO, se reconoció formalmente a organizaciones del comercio ambulante como Fuerza Apizaquense y la CROC, logrando un consenso que dejó de lado los operativos punitivos para priorizar la negociación.

La estrategia pactada se aleja de las prohibiciones absolutas y apuesta por la regulación; entre las medidas destacan la actualización de los padrones, la aplicación estricta de los reglamentos municipales y la reducción paulatina de los permisos temporales.

Sin embargo, el aspecto más relevante es la corresponsabilidad: los comercios establecidos también fueron obligados a respetar las banquetas, comprometiéndose a retirar cualquier mercancía que obstruya la vía pública.

Con aproximadamente un 70 por ciento de los comerciantes informales dispuestos a colaborar según los primeros acercamientos, el ambiente en Apizaco ha transitado de la fricción a la esperanza.

No obstante, el verdadero desafío para el Ayuntamiento será transparentar las condiciones de los permisos y garantizar que este pacto inédito se traduzca en calles despejadas y reglas justas para todos.

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