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Sheinbaum cuestiona al INEGI por cifra de desplazados: ¿qué preguntaron?

La cifra llamó la atención por su dimensión: 1.6 millones de personas vivían en hogares donde al menos uno de sus integrantes cambió de residencia por violencia o inseguridad, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió revisar cómo se obtuvo ese dato.

Durante la mañanera del 23 de septiembre, la mandataria planteó que es necesario conocer la pregunta exacta que utilizaron los encuestadores, así como determinar si la información permite saber de dónde salieron las personas desplazadas y hacia dónde llegaron.

Sheinbaum pide revisar cómo se midió el desplazamiento forzado en México

La presidenta señaló que el INEGI incluyó entre las causas del cambio de residencia tanto los hechos violentos o de inseguridad como los desastres naturales, por lo que consideró necesario conocer con precisión el alcance de la pregunta aplicada durante la encuesta.

“Le pedimos que pudiéramos trabajar con el Inegi para conocer exactamente cuál fue la pregunta”, explicó Sheinbaum al referirse a los resultados presentados recientemente.

El INEGI incorporó el desplazamiento forzado interno como uno de los temas de la Encuesta Intercensal 2025, levantada entre octubre y noviembre de 2025 en poco más de 7.3 millones de viviendas particulares.

La duda está en saber de dónde salieron y a dónde llegaron

Uno de los puntos planteados por Sheinbaum es que conocer únicamente el cambio de residencia no necesariamente permite dimensionar por completo el fenómeno.

La presidenta consideró que sería relevante saber si las personas se desplazaron dentro del mismo estado, hacia otra entidad o incluso fuera de México. También planteó la posibilidad de realizar una encuesta específica si la información disponible no permite responder esas preguntas con suficiente detalle.

El propio INEGI contempla por separado indicadores sobre hogares donde alguno de sus integrantes tuvo que cambiar de residencia por inseguridad delictiva o violencia y por catástrofes naturales o de origen humano.

La violencia aparece como una de las principales causas

Los resultados de la Encuesta Intercensal colocan a la violencia y la inseguridad como un factor relevante detrás de los cambios de residencia registrados en distintos estados.

El caso de Guerrero presenta una particularidad. Aunque encabeza la proporción de población relacionada con el desplazamiento, también es la entidad donde los desastres naturales tienen una relación especialmente visible con este fenómeno.

Las afectaciones provocadas por los huracanes Otis, en 2023, y John, en 2024, obligaron a familias de distintas comunidades de Guerrero a abandonar temporal o permanentemente sus viviendas.

A nivel nacional, las catástrofes naturales representaron alrededor de 485.5 mil personas dentro de los hogares que reportaron este tipo de desplazamiento.

Zacatecas, Morelos y Colima destacan en los registros

Entre las entidades con mayores proporciones de población vinculada con desplazamientos por violencia o inseguridad aparecen Zacatecas, Morelos, Colima y Querétaro, de acuerdo con los datos referidos en la encuesta.

Zacatecas registró 2.2 por ciento; Morelos, 2.1 por ciento; mientras que Colima y Querétaro alcanzaron 2 por ciento cada uno. Baja California Sur registró 1.9 por ciento.

La dimensión territorial resulta relevante porque el desplazamiento interno no necesariamente significa que las personas abandonen el país. Precisamente por ello, Sheinbaum planteó que conocer el destino de quienes cambiaron de residencia ayudaría a entender mejor el fenómeno.

Una encuesta que también muestra cambios demográficos

La discusión sobre desplazamiento ocurrió mientras la Encuesta Intercensal 2025 reveló otros cambios importantes en la población mexicana.

Uno de ellos es el aumento de la edad mediana de 29 a 32 años entre 2020 y 2025, una variación que refleja el proceso de envejecimiento de la población.

También se registró un crecimiento poblacional de 0.7 por ciento, mientras que la presidenta relacionó la reducción en el número de hijos con decisiones familiares como postergar la maternidad y paternidad o decidir no tener descendencia.

En ese contexto, la discusión sobre el desplazamiento forzado abre una segunda pregunta: qué tan detallada debe ser una medición estadística para explicar no solo cuántas personas dejaron su residencia, sino también por qué, desde dónde y hacia dónde se desplazaron.