Foto: Cortesía

Municipios poblanos

Atlixco encuentra en la cerveza otra forma de contar su territorio

En Atlixco, la cerveza artesanal dejó hace tiempo de ser solamente una bebida. Su historia reciente también habla de una ciudad que ha experimentado con recetas, ingredientes y estilos para construir una identidad propia alrededor de lo que produce.

El camino no ha sido sencillo.

Hace cerca de una década comenzaron a surgir proyectos cerveceros en el municipio. Algunos desaparecieron, otros cambiaron de rumbo y varios encontraron en el mezcal una posibilidad distinta de permanencia. La producción artesanal de cerveza, sin embargo, dejó una huella que todavía permanece.

Ahora esa historia encuentra una nueva expresión en una cerveza de temporada que toma como punto de partida una Vienna Lager y la relaciona directamente con el territorio.

La etiqueta habla de Atlixco, del Popocatépetl y de una bebida pensada para una época específica del año. Tiene 4.5 por ciento de alcohol y una imagen central de inspiración prehispánica, rodeada de cempasúchil. La botella termina convirtiéndose así en algo más que un recipiente: también cuenta de dónde viene.

La elección del estilo resulta interesante. La Vienna Lager pertenece a una tradición cervecera europea, pero aquí aparece reinterpretada desde un paisaje profundamente poblano: una ciudad de flores, volcanes, celebraciones y una relación cotidiana con la montaña.

La cerveza artesanal ha encontrado en Puebla un territorio fértil para desarrollarse. Atlixco, Cholula, Puebla e Izúcar de Matamoros forman parte de una escena que durante los últimos años ha buscado abrirse espacio entre las bebidas producidas de manera tradicional.

La evolución está precisamente ahí.

Primero estuvo la intención de producir cerveza. Después llegaron las recetas, los estilos y la experimentación. Ahora aparece una generación de cervezas que busca algo más: que cada botella pueda decir de dónde viene.

Esta cerveza de temporada no pretende competir con la historia del mezcal ni sustituirla.

Busca otra cosa.

Que cuando alguien la abra, además del sabor, encuentre una referencia al lugar que la vio nacer.

Porque en Atlixco hasta una cerveza puede terminar convirtiéndose en una forma de paisaje.

Noticias relacionadas: