Foto: Cortesía

Estados

Atacan a Beatriz Uscanga en su casa: madre buscadora denuncia fallas en protección

Beatriz Uscanga, madre buscadora en Veracruz, denunció que hombres encapuchados irrumpieron en su domicilio durante la madrugada del 23 de septiembre, donde la golpearon y le provocaron dos heridas con una navaja en el abdomen. La activista asegura que tenía medidas de protección y que, pese a llamar al 911, la policía no llegó de inmediato.

El ataque ocurrió después de meses de amenazas relacionadas con su activismo y de una primera agresión que sufrió en Jalisco en noviembre de 2025, cuando buscaba a su hijo Sebastián.

El ataque contra Beatriz Uscanga ocurrió de madrugada

De acuerdo con el relato de la madre buscadora, los hechos ocurrieron alrededor de la 1:15 de la madrugada, cuando se encontraba en su vivienda junto con su madre y su hija. Escuchó ruidos en la entrada y descubrió que varias personas intentaban entrar por la fuerza.

Uscanga intentó impedir que abrieran la puerta, pero los agresores consiguieron ingresar después de romper el marco. Según su testimonio, los hombres llevaban el rostro cubierto y vestían de negro.

Una vez dentro, la golpearon en el rostro y el cuerpo. Después, uno de ellos utilizó una navaja y le provocó dos heridas en el abdomen. La mujer también afirmó que los agresores intentaron sacarla de la vivienda.

La llamada al 911 y la llegada de la policía

Tras la agresión, Uscanga aseguró que llamó en dos ocasiones al 911. Según su relato, le indicaron que las unidades acudirían a su domicilio, pero las patrullas no llegaron durante la madrugada.

La policía se presentó varias horas después. Distintos reportes coinciden en que los agentes acudieron durante la tarde del mismo día, aunque existen diferencias entre las fuentes sobre la hora exacta de llegada.

La activista relató que los elementos que llegaron desconocían que había sido agredida. De acuerdo con su versión, observaron las lesiones y tomaron fotografías para dar seguimiento al caso ante la Fiscalía.

Uscanga cuestionó entonces la efectividad de las medidas de protección que, según ha declarado, le fueron otorgadas después de las amenazas que recibió por su actividad de búsqueda.

No se llevaron objetos de la vivienda

La madre buscadora sostuvo que el ataque no parecía estar relacionado con un robo, debido a que los hombres no se llevaron pertenencias de la casa.

También relató que, después de la agresión, escuchó cómo uno de los sujetos salió, cerró la puerta de un vehículo y se retiró, mientras que posteriormente escuchó una motocicleta.

La posible motivación del ataque no ha sido establecida públicamente. Las referencias a una relación con su activismo corresponden a los señalamientos y sospechas expresados por la propia Uscanga, no a una conclusión oficial sobre los responsables.

Las amenazas comenzaron mientras buscaba a su hijo

Beatriz Uscanga comenzó a participar en labores de búsqueda después de la desaparición de su hijo Sebastián, ocurrida el 4 de septiembre de 2025, cuando tenía 18 años.

Según los reportes publicados sobre el caso, el joven había viajado a Jalisco después de recibir una supuesta oferta de empleo. Uscanga acudió a esa entidad para participar en su búsqueda y, durante ese periodo, denunció haber sufrido una primera agresión.

En noviembre de 2025, relató, fue golpeada después de salir de una misa y recibió amenazas para abandonar Jalisco. Posteriormente regresó a Veracruz, pero aseguró que las intimidaciones continuaron.

Coronas fúnebres y mensajes intimidatorios

Ya en Veracruz, Uscanga afirmó que aparecieron coronas de difuntos afuera de su vivienda y mensajes intimidatorios en su puerta.

La activista sostuvo que distintas autoridades tenían conocimiento de esas amenazas y que, por ese motivo, contaba con medidas de protección.

El nuevo ataque ocurrió meses después de aquella primera agresión y volvió a colocar su situación en el centro de la conversación sobre los riesgos que enfrentan las familias que buscan a personas desaparecidas.

“Lo que me pase, yo los hago responsables”

Después de la agresión, Uscanga declaró que permanece en su domicilio porque no quiere dejar solas a su madre y a su hija. También afirmó que continuará denunciando las situaciones que considera irregulares.

“Creo que esto que me pasó ya es un ataque directo y ya es el segundo y no lo voy a dejar pasar”, declaró.

La madre buscadora también dirigió un señalamiento a las autoridades encargadas de su protección: “Lo que me pase, yo los hago responsables a ellos en su totalidad”.

El caso se mantiene ligado a las denuncias que Uscanga ha realizado durante la búsqueda de su hijo y a sus señalamientos sobre el reclutamiento de jóvenes en Jalisco. Por ahora, las circunstancias exactas del ataque y la identidad de los responsables forman parte de las cuestiones que deberán esclarecer las autoridades.