Tlaxcala, Tlax.- La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en Tlaxcala, Jakqueline Ordóñez Brasdefer, expresó que las pintas realizadas durante la marcha del 8 de marzo en la iglesia de San José y en edificios gubernamentales no deben considerarse como actos vandálicos, sino más bien como una forma de iconoclasia.
Las pintas como forma de protesta
Ordóñez Brasdefer explicó que, según los estándares nacionales e internacionales, este tipo de manifestaciones son permitidas y deben analizarse dentro de su contexto. Aseguró que el propósito de estas acciones es transmitir mensajes de lucha y resistencia, y no causar destrucción o daño irreparable.
Responsabilidad de los propietarios de los inmuebles
La presidenta de la CEDH puntualizó que es responsabilidad de los propietarios de los inmuebles afectados decidir si presentan denuncias por los daños o si optan por otras acciones legales. Este pronunciamiento llega en medio de un debate sobre los límites entre la protesta social y el daño al patrimonio.
Posturas enfrentadas sobre la legitimidad de las acciones
Mientras algunos exigen sanciones por los daños ocasionados, otros defienden la legitimidad de estas acciones como una manifestación legítima de los derechos de las mujeres. La CEDH sigue respaldando el derecho a la protesta, considerando las pintas como una herramienta válida de expresión.
Noticias que podrían interesarte:
-
- Clima en Tlaxcala hoy 3 de junio de 2026: tarde cálida con lluvias aisladas y noche fresca
- Tlaxcala prepara tres nuevas rutas de transporte que beneficiarán a miles de familias
- Huamantla renueva cuadros en su administración; busca mejorar resultados
- Justicia federal exhibe omisión del Congreso de Tlaxcala por revocación de mandato
- Viajaron por una combi anunciada en Facebook y terminaron asaltados; les roban 160 mil pesos, en Tepetitla