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Sheinbaum actualiza proyectos clave: autos eléctricos, chips, drones y una supercomputadora

México quiere abrirse paso en sectores que hasta hace algunos años parecían lejanos: autos eléctricos, semiconductores, supercómputo y drones de alta tecnología. Durante el Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a poner sobre la mesa algunos de los proyectos que su administración considera estratégicos para el futuro del país.

Entre los nombres que destacaron están Olinia, Kutsari, Coatlicue y Quetzal, iniciativas que buscan fortalecer el desarrollo tecnológico nacional y reducir la dependencia de soluciones creadas en el extranjero.

Los proyectos tecnológicos de Sheinbaum que buscan cambiar el rumbo de México

El gobierno federal ha incluido estos programas dentro de su estrategia de innovación. Aunque cada uno pertenece a un sector distinto, todos comparten una meta: impulsar capacidades tecnológicas desarrolladas desde México.

Uno de los proyectos que más atención ha generado es Olinia, la propuesta para fabricar vehículos eléctricos mexicanos. Los primeros modelos ya entraron en una etapa de producción, de acuerdo con la información presentada sobre el proyecto.

La iniciativa contempla distintas versiones. Entre ellas se encuentra un vehículo destinado al transporte de personas y otros conceptos enfocados en carga y movilidad.

Según los datos disponibles, el modelo Olinia Carga tendría un precio cercano a los 150 mil pesos y su venta está prevista hacia finales de 2027. También se informó que las ventas de Olinia 1 comenzarían durante el verano de ese mismo año.

Kutsari y la apuesta por los semiconductores

Otro de los proyectos destacados es Kutsari, un Centro Nacional de Diseño de Semiconductores en México coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.

La iniciativa busca fortalecer el diseño de circuitos integrados para sectores como el médico, automotriz y de electrodomésticos. También contempla la formación de talento especializado y la colaboración entre gobierno, industria y academia.

Actualmente, las operaciones de este proyecto se concentran en Puebla, Jalisco y Sonora.

El nombre Kutsari proviene del purépecha y significa “arena”, una referencia al silicio, material fundamental en la fabricación de circuitos integrados y chips.

Coatlicue, la supercomputadora que busca destacar en América Latina

La apuesta tecnológica también incluye a Coatlicue, una supercomputadora que, según los objetivos planteados por el gobierno federal, busca convertirse en la más potente de América Latina.

El proyecto tendría una inversión pública de 6 mil millones de pesos y comenzó su proceso de construcción en enero de este año, con una estimación de 24 meses de trabajo.

De acuerdo con las cifras dadas a conocer, Coatlicue contará con 14 mil 480 GPUs y tendría capacidad para realizar 314 mil billones de operaciones por segundo.

La intención es utilizar esta infraestructura para procesar enormes cantidades de información y apoyar la toma de decisiones en distintas áreas.

De los chips al cielo: el proyecto Quetzal

La lista también incluye a Quetzal, un proyecto enfocado en el diseño y producción de un dron de alta tecnología desarrollado en México.

Su posible uso contempla actividades de monitoreo, protección civil, seguridad, vigilancia y exploración. Los primeros detalles de esta iniciativa comenzaron a conocerse durante la Feria Aeroespacial México de 2025.

La expectativa planteada es que el Ejército Mexicano pueda iniciar la producción en serie a partir de 2026, con la intención de reducir gradualmente la adquisición de drones extranjeros y fortalecer la capacidad tecnológica nacional.

Autos eléctricos, chips, supercómputo y drones son cuatro frentes muy distintos, pero forman parte de una misma apuesta: construir mayor capacidad tecnológica dentro del país. El avance real de cada proyecto dependerá ahora de su desarrollo, inversión y capacidad para pasar de los anuncios a resultados concretos.