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Pemex reporta más de 10 mil tomas ilegales en 2025 pese a ligera reducción

El huachicol en Pemex durante 2025 sigue siendo un problema estructural para la petrolera mexicana. Aunque las cifras muestran una ligera reducción, el número de tomas ilegales continúa en niveles altos, lo que mantiene presión sobre las finanzas y la operación de la empresa.

De acuerdo con datos oficiales, se detectaron 10 mil 591 conexiones clandestinas en ductos, una cifra que, si bien es menor a la del año anterior, refleja que el robo de combustible sigue activo en distintas regiones del país.

Cifras de tomas ilegales en Pemex durante 2025

Pemex informó que en 2025 se registraron 10 mil 591 tomas ilegales en su red de oleoductos. En comparación, durante 2024 se contabilizaron 11 mil 774 conexiones clandestinas.

Esta diferencia representa una disminución de poco más de mil casos, lo que sugiere ajustes en las dinámicas del delito, aunque sin una reducción significativa en el impacto general.

Cómo ha evolucionado el robo de combustible

El comportamiento del huachicol en los últimos años muestra que, aunque hay variaciones en las cifras, el problema persiste.

Cada toma ilegal implica la extracción no autorizada de hidrocarburos, lo que afecta directamente la cantidad de producto que Pemex puede comercializar de forma legal. Las pérdidas económicas derivadas de esta práctica siguen siendo considerables.

Además, estas cifras reflejan que existen zonas donde la actividad ilícita continúa operando de manera constante.

Riesgos para la infraestructura y el medio ambiente

Las tomas clandestinas no solo afectan las finanzas. También representan un riesgo importante para la infraestructura de ductos.

Las perforaciones ilegales pueden provocar fugas, derrames e incluso explosiones, poniendo en riesgo tanto a trabajadores como a comunidades cercanas. En ese contexto, el mantenimiento de los oleoductos se vuelve más complejo y costoso.

Redes delictivas detrás del huachicol

El robo de combustible suele estar vinculado a grupos organizados que operan de forma coordinada. Estas redes identifican puntos vulnerables en la red de ductos y ejecutan las conexiones clandestinas de manera sistemática.

La persistencia del delito también responde a la demanda en mercados ilegales, lo que mantiene activa la cadena de distribución fuera de los canales oficiales.

Estrategias de Pemex y autoridades

Para enfrentar este problema, Pemex ha implementado sistemas de monitoreo, sensores y patrullaje en zonas críticas.

A la par, autoridades federales realizan operativos para desarticular a los grupos responsables. Sin embargo, las cifras muestran que el reto sigue vigente, lo que obliga a mantener y reforzar las estrategias de seguridad en el sector energético.