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Inflación en México cae a su menor nivel desde 2020 y cambia pronósticos económicos

La inflación en México sorprendió nuevamente al mostrar una desaceleración mayor a la esperada. Durante junio, el indicador se ubicó en 3.37 por ciento anual, su nivel más bajo desde diciembre de 2020, impulsado principalmente por la caída en los precios de diversos productos agropecuarios.

El dato no solo representa un alivio para consumidores y empresas, sino que también comenzó a modificar las previsiones de analistas y bancos sobre el comportamiento de la economía mexicana durante la segunda mitad del año.


La inflación en México registra su menor nivel en más de cinco años

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los precios al consumidor disminuyeron 0.27 por ciento durante junio respecto al mes previo. Se trata de la mayor caída para un mes de junio desde que existen registros.

La inflación subyacente, considerada un indicador más estable para medir las presiones de precios, también continuó moderándose al ubicarse en 4.03 por ciento anual, acumulando cinco meses consecutivos de descensos.

Detrás de este comportamiento se encuentran menores aumentos en mercancías y servicios, aunque este último componente continúa mostrando resistencia y suma más de cuatro años por encima del nivel de 4 por ciento.

El jitomate y los productos agropecuarios marcaron la diferencia

Especialistas señalaron que una parte importante de la desaceleración se explicó por la fuerte disminución en algunos alimentos.

Según analistas de Valmex, el precio del jitomate cayó cerca de 40 por ciento, contribuyendo de manera significativa a reducir la inflación general. Además, el componente de productos agropecuarios registró una variación anual negativa de 1.72 por ciento, algo que no ocurría desde finales de 2019.

Sin embargo, expertos advierten que esta tendencia podría ser temporal. Factores climáticos y cambios en la producción agrícola podrían provocar nuevos incrementos en los próximos meses.

Persisten riesgos para la segunda mitad del año

Aunque el panorama actual luce más favorable, diversos analistas consideran que todavía existen elementos que podrían volver a presionar los precios.

Entre los principales riesgos se encuentran las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que podrían afectar el costo internacional de los energéticos, así como fenómenos climáticos como El Niño, capaces de impactar nuevamente la producción agropecuaria.

Además, la inflación de servicios continúa mostrando una elevada resistencia debido a factores estructurales relacionados con costos laborales y contratos de largo plazo.

Bancos y especialistas ajustan sus pronósticos

Tras la publicación de los datos, varias instituciones financieras modificaron sus expectativas para el cierre del año.

Banorte redujo su previsión de inflación a 4.0 por ciento, mientras que Oxford Economics considera posible una revisión hacia un rango de entre 3.8 y 3.9 por ciento.

Por su parte, el Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF) ajustó su estimación a 4.2 por ciento, mientras que otras instituciones, como Banamex y Valmex, mantienen previsiones ligeramente superiores.

Este nuevo escenario también fortalece la expectativa de que el Banco de México (Banxico) mantenga sin cambios la tasa de interés durante el resto del año, siempre y cuando no surjan nuevos choques inflacionarios.

La evolución de la inflación seguirá siendo uno de los indicadores más observados en los próximos meses, debido a su impacto directo en el poder adquisitivo de los hogares y en las decisiones de política monetaria del país.