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Expertos de 73 países piden en México abolir la gestación subrogada

Representantes y especialistas de 73 países se reunieron en la Ciudad de México para debatir uno de los temas que mantiene abiertas profundas discusiones jurídicas, sociales y éticas: la gestación subrogada.

Durante la IV Conferencia Internacional de la Declaración de Casablanca, académicos, juristas y especialistas defendieron la abolición de esta práctica, a la que los participantes del encuentro describen como una forma de explotación de mujeres con fines reproductivos.

La gestación subrogada vuelve al centro del debate internacional

El Auditorio de la Universidad Panamericana, Campus Mixcoac, fue sede del encuentro internacional en el que participaron académicos, especialistas en derechos humanos, psiquiatras y expertos de distintos países.

La conferencia reúne posturas que cuestionan la posibilidad de establecer una regulación ética de la práctica conocida como maternidad subrogada, maternidad sustituta o, de manera coloquial, renta de vientres.

Los participantes sostuvieron que el debate involucra directamente la dignidad de las mujeres y los derechos de niñas y niños, particularmente frente a la existencia de acuerdos económicos relacionados con los procesos reproductivos.

En ese contexto, María Selette Monjarás, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Panamericana, señaló durante la inauguración que los avances científicos y los nuevos escenarios sociales obligan a mantener abierta una discusión sobre autonomía, libertad, vulnerabilidad y protección de los derechos fundamentales.

La especialista planteó que estas transformaciones también llevan a cuestionar qué límites debe establecer la sociedad cuando están involucradas la tecnología, las decisiones personales y la dignidad humana.

Una postura que rechaza la regulación de esta práctica

Abraham Madero Márquez, director ejecutivo de Early Institute, señaló que la posición de su organización es avanzar hacia la abolición de la práctica y no hacia su regulación.

Durante su participación, sostuvo que el cuerpo de las mujeres y los derechos de la infancia no deben convertirse en objetos de una transacción económica.

Madero Márquez afirmó que, desde la perspectiva de la institución que representa, durante los últimos años no se han producido cambios suficientes en el ámbito legislativo y jurídico para atender los riesgos que, según su postura, enfrenta esta práctica.

El encuentro realizado en México busca precisamente colocar nuevamente el tema dentro de la discusión pública, legislativa y académica.

La discusión también llegó desde Naciones Unidas

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la participación, mediante un mensaje en video, de Reem Alsalem, relatora especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas.

Alsalem advirtió sobre los desafíos que, desde su perspectiva, representa la expansión y legalización de la maternidad subrogada en distintas partes del mundo.

La relatora llamó a revisar las estrategias internacionales y a fortalecer las medidas de protección para mujeres, niñas y niños. Sus declaraciones se sumaron a un debate que mantiene posiciones encontradas entre quienes defienden la autonomía reproductiva y quienes consideran que estos procesos pueden generar condiciones de explotación o vulnerabilidad.

Ese contraste explica por qué el tema continúa siendo uno de los asuntos más sensibles dentro de las discusiones contemporáneas sobre derechos humanos y reproducción.

Los derechos de niñas y niños también estuvieron en la discusión

Jorge Cardona Llorens, exintegrante del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, abordó las implicaciones que pueden enfrentar las personas nacidas mediante estos procesos.

Durante la conferencia se discutió la relación entre los acuerdos de gestación subrogada, la identidad de niñas y niños y el marco jurídico internacional.

Posteriormente, académicas de Colombia, Argentina y Chile participaron en una mesa redonda dedicada a revisar proyectos legislativos y experiencias de distintos países de América Latina.

El objetivo fue contrastar los modelos normativos existentes y analizar los desafíos que enfrentan los sistemas jurídicos al intentar responder a una realidad que combina avances médicos, intereses económicos, decisiones personales y derechos fundamentales.

Un debate que va más allá de México

La presencia de representantes de distintos países dio al encuentro una dimensión internacional. La Declaración de Casablanca busca impulsar una postura abolicionista frente a la explotación reproductiva y promover cambios en los marcos jurídicos de diferentes Estados.

Durante las mesas de discusión también se analizaron preguntas de fondo que mantienen dividido el debate: ¿es posible regular la gestación subrogada?, ¿qué derechos deben prevalecer y existe un derecho a tener un hijo?

La jornada incluyó análisis jurídicos y éticos, así como una conferencia sobre la posible relación entre la gestación subrogada y otras formas de explotación.

El encuentro cerró con nuevas intervenciones académicas y el testimonio de una mujer que participó como madre subrogada, mientras la discusión continúa abierta en distintos países.

Para los integrantes de la Declaración de Casablanca, la conclusión es clara: la práctica debe ser abolida. Sin embargo, el tema sigue generando un amplio debate internacional en torno a la autonomía, la reproducción, los derechos humanos y la protección de las mujeres y la infancia.