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Municipios poblanos

Atlixco, segundo Pueblo Mágico de México en alcanzar el nivel Diamante

Por Carlos Madrid
Hay reconocimientos que se colocan en una vitrina y otros que obligan a mirar de nuevo al territorio. Atlixco acaba de recibir el Distintivo Nacional de Calidad Turística en categoría Diamante, el nivel más alto dentro de este sistema de certificación de la Secretaría de Turismo federal.

De acuerdo con la información difundida este 25 de septiembre, Atlixco se convierte en el único municipio de Puebla en contar con este reconocimiento y en el segundo Pueblo Mágico del país en alcanzarlo. Pero ¿qué significa realmente tener un Diamante? No se trata solamente de recibir visitantes, organizar festivales o contar con atractivos turísticos.

El Distintivo Nacional de Calidad Turística es un reconocimiento integral que contempla a destinos y prestadores de servicios turísticos que cumplen con el marco legal y normativo aplicable, además de someterse a criterios de calidad y mejora continua.

El sistema establece cinco niveles: Bronce, Plata, Oro, Platino y Diamante, y para llegar al último nivel se requiere una puntuación de entre 1,751 y 2,000 puntos, además de un mínimo de 70 por ciento de cumplimiento en cada uno de los factores evaluados.

En el caso de Atlixco, el reconocimiento llega en un momento en que el municipio ha venido ampliando su oferta turística hacia experiencias comunitarias, gastronomía, mezcal, café, cultura y tradiciones.

Durante 2025, de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Turístico de Puebla, Atlixco recibió 475 mil 471 turistas que pernoctaron en el municipio, generó una derrama económica de 464 millones de pesos y registró una ocupación hotelera promedio de 44.19 por ciento.

También se han impulsado nuevas rutas y experiencias que buscan conectar al visitante con productores, artesanas, cocineras tradicionales y prestadores de servicios de la región.

El Diamante, entonces, no debería entenderse solamente como un reconocimiento para una administración municipal, sino como una referencia sobre la manera en que funciona un destino turístico en su conjunto.

Y ahí comienza la parte verdaderamente importante: mantener los estándares que permitieron obtenerlo, traducirlos en mejores experiencias para quienes llegan a Atlixco y conseguir que ese reconocimiento tenga una consecuencia directa en quienes viven de la actividad turística.

Y hay un dato que ayuda a dimensionar el alcance de este reconocimiento: el nivel Diamante del Distintivo Nacional de Calidad Turística existe también para hoteles, spas, agencias, transportadoras y otros prestadores de servicios turísticos en distintos puntos del país.

Por eso, hablar de Atlixco como el segundo Pueblo Mágico en alcanzar esta categoría es distinto a decir que es el segundo establecimiento turístico con un certificado Diamante. Zihuatanejo fue reconocido previamente como Pueblo Mágico con este nivel y ahora Atlixco se incorpora a esa referencia nacional.

La diferencia importa, porque el reconocimiento no habla solamente de un negocio o de un servicio aislado, sino de la calidad de un destino turístico. Atlixco tiene ahora el Diamante; el verdadero reto será demostrarlo cada día.

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