Foto: Cortesía

Artículo

Cuál es la mejor forma de preparar el huevo en el desayuno para aprovechar sus nutrientes

El huevo es uno de los alimentos más completos para comenzar el día. Gracias a su aporte de proteínas, grasas saludables y vitaminas esenciales, se ha convertido en una opción habitual para millones de personas. Sin embargo, la forma de cocinarlo puede influir en el aprovechamiento de sus nutrientes.

Aunque existen muchas maneras de prepararlo, algunos métodos ayudan a conservar mejor sus propiedades y reducen riesgos asociados al consumo de huevo crudo o al exceso de grasas añadidas.


Cómo cocinar el huevo para conservar mejor sus nutrientes

La forma de preparación tiene un impacto directo en la calidad nutricional del alimento. Los especialistas coinciden en que las cocciones suaves permiten obtener proteínas de alta calidad y conservar vitaminas y minerales importantes para el organismo.

Además, cocinar adecuadamente el huevo reduce el riesgo de infecciones por bacterias y facilita la digestión.

El huevo cocido es una de las opciones más recomendadas

Preparar el huevo en agua es una de las maneras más saludables de consumirlo. Ya sea duro o tibio, este método permite mantener prácticamente intacto su contenido de proteínas y micronutrientes.

La yema concentra vitaminas A, D, E y K, además de colina, un compuesto relacionado con el funcionamiento cerebral. Mientras tanto, la clara aporta proteínas de alto valor biológico y apenas contiene grasa.

Cuando el huevo se cocina entre cuatro y seis minutos, la yema permanece ligeramente cremosa, lo que ayuda a conservar textura y sabor sin comprometer la seguridad alimentaria.

Una alternativa práctica para el desayuno diario

Otra opción saludable es preparar huevos revueltos en un sartén antiadherente, utilizando poca o ninguna grasa adicional.

La cocción breve permite que la clara quede completamente cocida y que la yema conserve parte de su humedad. De esta forma, se mantienen las propiedades nutricionales y se evita aumentar innecesariamente el aporte calórico.

Además, esta preparación resulta fácil de combinar con verduras, tortillas, avena o pan integral para obtener un desayuno más completo.

Por qué no se recomienda consumir huevo crudo

Aunque algunas personas creen que el huevo crudo conserva mejor sus nutrientes, la evidencia muestra que cocinarlo ofrece ventajas importantes.

La clara contiene una proteína llamada avidina, que puede dificultar la absorción de la biotina, una vitamina involucrada en el metabolismo celular. Al aplicar calor, esta sustancia se inactiva y el organismo puede aprovechar mejor dicho nutriente.

Por otro lado, consumir huevo crudo o poco cocido incrementa el riesgo de infecciones por bacterias como la salmonella.

Las frituras pueden aumentar grasas y calorías

Freír el huevo con abundante aceite o mantequilla incrementa el contenido de grasas saturadas y las calorías del platillo.

Además, las temperaturas muy elevadas pueden afectar parte de las vitaminas presentes en la yema. Por ello, los especialistas recomiendan limitar este tipo de preparación o utilizar cantidades mínimas de grasa.

Más que proteína: los beneficios del huevo en la mañana

Cada huevo aporta alrededor de seis gramos de proteína, además de minerales y vitaminas del complejo B que participan en la producción de energía.

Consumirlo durante el desayuno favorece la sensación de saciedad y puede ayudar a mantener una alimentación equilibrada. También aporta grasas saludables y nutrientes esenciales que contribuyen al funcionamiento del cerebro y de los músculos.

En términos generales, las opciones más recomendables son el huevo cocido y los huevos revueltos preparados sin exceso de aceite. Estos métodos permiten aprovechar mejor sus proteínas, vitaminas y minerales, al mismo tiempo que ayudan a mantener una dieta saludable desde la primera comida del día.

Noticias relacionadas: