Grupos que representan a víctimas estadounidenses de ataques atribuidos a organizaciones vinculadas con Irán pidieron al gobierno de Donald Trump no devolver fondos congelados de Teherán, una medida que forma parte de las condiciones planteadas dentro de un posible acuerdo de paz.
La disputa abre un nuevo frente político en Washington, donde las negociaciones con Irán enfrentan la oposición de quienes aseguran que cualquier alivio financiero podría beneficiar nuevamente a grupos armados relacionados con el gobierno iraní.
La devolución de activos de Irán genera presión política en Estados Unidos
Las organizaciones de víctimas se manifestaron en el Capitolio para exigir que Estados Unidos mantenga retenidos los recursos iraníes y que estos sean utilizados para compensar a personas que cuentan con fallos judiciales a su favor.
Los grupos argumentan que Irán debe responder económicamente por décadas de ataques atribuidos a organizaciones respaldadas por Teherán, antes de recibir cualquier beneficio dentro de un eventual acuerdo diplomático.
Durante la protesta, representantes de víctimas de atentados ocurridos en Medio Oriente y otros ataques relacionados con grupos terroristas señalaron que entregar recursos al gobierno iraní podría representar un riesgo para la seguridad internacional.
Un acuerdo de paz con Irán enfrenta resistencia por los fondos congelados
La administración de Donald Trump ha colocado el levantamiento de sanciones y la liberación de activos iraníes como puntos centrales de una propuesta para reducir el conflicto en la región.
Sin embargo, las tensiones aumentaron debido a que sectores afectados por ataques terroristas consideran que una transferencia económica hacia Teherán podría fortalecer nuevamente a grupos aliados del país.
Los activos congelados de Irán representan una suma estimada de entre 24 mil y 100 mil millones de dólares, una cantidad que convierte este punto en uno de los elementos más delicados dentro de cualquier negociación.
Mientras tanto, funcionarios estadounidenses e iraníes han señalado que continúan abiertos al diálogo, aunque el avance de las conversaciones depende de resolver temas económicos y políticos que generan fuertes divisiones.
Las víctimas reclaman compensaciones pendientes desde hace años
Entre los asistentes a la protesta estuvieron familiares y sobrevivientes de ataques como los atentados contra instalaciones estadounidenses en Beirut durante la década de 1980, el secuestro del vuelo 847 de TWA y otros episodios vinculados al terrorismo internacional.
Las organizaciones aseguran que existen miles de millones de dólares en compensaciones reconocidas judicialmente, pero que muchas víctimas todavía no han recibido los pagos correspondientes.
Angela Mistrulli, representante de grupos de familiares de víctimas del terrorismo, afirmó que los afectados no deberían tener que enfrentarse al propio gobierno estadounidense para acceder a recursos relacionados con daños reconocidos por tribunales.
El conflicto entre justicia para víctimas y diplomacia sigue abierto
Los grupos también buscan impulsar cambios legales para fortalecer los mecanismos de compensación destinados a víctimas del terrorismo patrocinado por Estados.
El debate coloca al gobierno estadounidense ante una decisión compleja: avanzar en una negociación internacional con Irán o mantener una postura más rígida para atender las demandas de quienes aseguran haber sufrido las consecuencias de sus acciones durante décadas.
Por ahora, la devolución de activos iraníes permanece como uno de los puntos más sensibles dentro de las conversaciones y un factor que podría definir el futuro de cualquier acuerdo entre Washington y Teherán.
Noticias que podrían interesarte:
-
- Víctimas de terrorismo en EU rechazan devolver activos de Irán por acuerdo con Trump
- Andrew y Tristan Tate comparecen en Miami por nuevos cargos sexuales y posible extradición
- FDA descarta que lechuga de Guanajuato cause brote de diarrea explosiva en EU
- Sheinbaum volverá a reunirse con Trump en la final del Mundial 2026 en plena revisión del T-MEC
- Estados Unidos prepara nuevos aranceles para decenas de países y eleva presión comercial global