El nuevo arancel global del 15 por ciento impulsado por Donald Trump ya es una realidad. La medida entró en vigor este 24 de febrero de 2026, luego de que la Corte Suprema invalidara buena parte de su esquema previo de gravámenes.
La decisión se aplica bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 y tendrá una duración aproximada de 150 días, es decir, hasta el 23 de julio. Después de esa fecha, solo podrá extenderse si el Congreso lo autoriza.
En un inicio, el presidente estadounidense había anunciado una tasa del 10 por ciento, pero posteriormente la elevó a 15 por ciento como respuesta al fallo judicial. El cambio llega en medio de tensiones comerciales y críticas por el alcance de su estrategia económica.
La nueva tarifa funciona como una alternativa temporal tras el revés legal que limitó los llamados aranceles “recíprocos”.
Qué anuló la Corte Suprema y qué impacto tiene en México y otros países
El máximo tribunal anuló los aranceles recíprocos que buscaban presionar a distintos socios comerciales para reducir el déficit de Estados Unidos. También dejó sin efecto:
- El 25 por ciento adicional aplicado a México y Canadá.
- Incrementos de hasta 50 por ciento contra Brasil e India.
- Gravámenes dirigidos a países que suministraran petróleo a Cuba.
El fallo debilitó la estrategia basada en la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional de 1977, que había servido como fundamento jurídico para varias de las medidas comerciales.
Este escenario ha generado incertidumbre entre socios estratégicos, especialmente aquellos que ya habían negociado condiciones preferenciales durante la guerra comercial.
En el caso del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los productos incluidos en ese acuerdo no se verán afectados por el nuevo arancel global.
Productos exentos y qué pasará después de julio
No todos los bienes estarán sujetos al 15 por ciento. La Casa Blanca detalló que quedan fuera del nuevo esquema:
- Productos agrícolas como carne de res y tomates.
- Medicamentos.
- Minerales críticos.
- Metales usados para monedas.
- Algunos productos energéticos y aeroespaciales.
- Donaciones y equipaje relacionado.
Además, sectores que ya cuentan con gravámenes independientes tampoco sufrirán cambios. Por ejemplo, se mantiene el arancel del 50 por ciento al acero, aluminio y sus derivados.
Ahora la atención se centra en el Congreso. Si no se aprueba una extensión antes del 23 de julio, el arancel perderá vigencia. El debate político ya comenzó. El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, adelantó que buscarán bloquear cualquier intento de ampliación, argumentando que la medida podría encarecer productos y afectar a millones de consumidores.
En resumen, el arancel global del 15 por ciento marca un nuevo capítulo en la política comercial de Estados Unidos, pero su permanencia dependerá del pulso político en Washington durante los próximos meses.