La DEA volvió a poner el foco sobre presuntos vínculos entre integrantes del CJNG y funcionarios mexicanos, en una advertencia que amplía el alcance de las investigaciones estadounidenses contra la organización criminal. El señalamiento no se limita a los dirigentes del cártel: también contempla a quienes, según la agencia, podrían facilitar o proteger sus operaciones.
El mensaje de Terry Cole, titular de la DEA, coloca nuevamente sobre la mesa un asunto especialmente sensible para México: la posible participación de personas dentro de estructuras gubernamentales en actividades relacionadas con grupos del crimen organizado.
DEA apunta a presuntos facilitadores del CJNG dentro del gobierno mexicano
Durante la presentación de nuevas acciones contra integrantes de alto nivel del Cártel Jalisco Nueva Generación, Terry Cole afirmó que las prioridades de la agencia estadounidense incluyen no solamente a los líderes y operadores del grupo, sino también a quienes presuntamente permiten que sus actividades continúen.
El funcionario señaló que entre esas personas habría integrantes del gobierno mexicano, de acuerdo con las acusaciones planteadas por la propia DEA.
El señalamiento es relevante porque cambia el alcance de la estrategia estadounidense. La atención ya no estaría concentrada exclusivamente en capturar a miembros del grupo criminal, sino también en identificar las redes que, presuntamente, le permiten mantener capacidad operativa.
La DEA habla de violencia, corrupción y protección
Según Cole, el CJNG habría construido redes de influencia mediante violencia y corrupción, con personas que presuntamente ayudan a proteger a dirigentes y facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico, lavado de dinero y otros delitos.
La agencia estadounidense sostiene que sus investigaciones pueden alcanzar a dirigentes, integrantes, facilitadores y personas señaladas por permitir las operaciones del grupo.
Cole también planteó que una posición política o institucional no debería impedir una investigación cuando existan elementos que relacionen a una persona con actividades criminales. Se trata, sin embargo, de señalamientos de la autoridad estadounidense y no de una confirmación judicial de responsabilidad contra funcionarios mexicanos en particular.
‘El Pelón’, entre los objetivos prioritarios de Estados Unidos
El otro frente de la ofensiva apunta directamente a la estructura de mando del CJNG. Entre los objetivos prioritarios de Estados Unidos aparece Juan Carlos Valencia González, conocido como ‘El Pelón’ o ‘El 03’, a quien las autoridades estadounidenses identifican como uno de los dirigentes de la organización.
De acuerdo con documentos judiciales citados por el gobierno de Estados Unidos, Valencia González habría asumido el liderazgo del grupo después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, reportada en febrero de 2026.
El Departamento de Estado elevó hasta 25 millones de dólares la recompensa por información que permita la captura o condena de Valencia González. Además, Estados Unidos anunció recompensas por otros integrantes de alto nivel del CJNG, con un monto conjunto superior a 100 millones de dólares.
El dinero y las redes de protección, otro frente de la ofensiva
La estrategia estadounidense no se limita a perseguir a los principales operadores. Otro de sus objetivos es golpear las estructuras financieras, logísticas y de protección que permiten al grupo criminal mantener sus actividades.
Ese enfoque puede resultar particularmente relevante porque una organización del tamaño del CJNG requiere algo más que operadores armados para sostener sus operaciones. Las autoridades estadounidenses buscan afectar los mecanismos que permiten mover recursos, establecer redes logísticas y mantener vínculos de protección.
En ese contexto, las declaraciones de Cole adquieren un peso adicional: la DEA está planteando que sus investigaciones pueden extenderse hacia personas que, sin pertenecer necesariamente al grupo criminal, presuntamente contribuyen a su funcionamiento.
La advertencia vuelve a colocar en el centro de la conversación la relación entre crimen organizado, corrupción y estructuras institucionales en México, mientras Estados Unidos mantiene al CJNG entre sus principales objetivos en la lucha contra el tráfico de drogas.
El alcance real de estas investigaciones dependerá de las pruebas que puedan presentar las autoridades y de eventuales procesos judiciales contra las personas señaladas.