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Internacional

China responde a los nuevos aranceles de Estados Unidos y advierte sobre otra guerra comercial

China volvió a elevar el tono frente a Estados Unidos tras el anuncio de nuevos aranceles a productos procedentes de 60 países y regiones. La respuesta de Pekín llega en un momento en el que ambos gobiernos mantienen negociaciones para reducir tensiones comerciales, por lo que la decisión de Washington abre un nuevo capítulo de incertidumbre para la economía mundial.

El gobierno chino aseguró que las medidas arancelarias unilaterales no benefician a ninguna de las partes, al tiempo que insistió en mantener una relación comercial basada en el diálogo y la cooperación.


China rechaza los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, afirmó que la postura de su país respecto a la relación económica con Washington "ha sido constante y clara".

Durante una conferencia de prensa, el funcionario reiteró que China se opone a todas las formas de medidas arancelarias unilaterales y sostuvo que una guerra comercial únicamente provoca afectaciones para las economías involucradas.

Las declaraciones llegaron después de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos anunciara nuevos gravámenes de entre 10 y 12.5 por ciento a importaciones provenientes de 60 países y territorios.

Washington argumenta combate al trabajo forzoso

La administración estadounidense explicó que las nuevas tarifas fueron implementadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, argumentando que varios países no han aplicado medidas suficientes para impedir la entrada de productos elaborados mediante trabajo forzoso.

El nuevo esquema sustituye al arancel temporal que Estados Unidos mantenía vigente y que concluyó este viernes.

Aunque la medida no está dirigida exclusivamente contra China, Pekín respondió de inmediato debido a las implicaciones que podría tener sobre el comercio internacional y sobre las negociaciones bilaterales.

El diálogo continúa, pero las diferencias persisten

El anuncio ocurre apenas unas semanas después de que Donald Trump realizara una visita de Estado a China para reunirse con el presidente Xi Jinping, encuentro que abrió nuevas conversaciones sobre comercio e inversiones.

Incluso, el Ministerio de Comercio chino informó recientemente que ambos países mantienen una comunicación fluida para establecer un nuevo Consejo de Comercio bilateral y analizan una reducción recíproca de aranceles con un valor estimado de 30 mil millones de dólares por cada parte.

Sin embargo, el nuevo paquete de tarifas evidencia que las diferencias entre ambas potencias siguen presentes.

Las disputas comerciales entre China y Estados Unidos alcanzaron su punto más crítico el año pasado, cuando ambos gobiernos llegaron a imponerse gravámenes superiores al 100 por ciento, situación que prácticamente paralizó parte del intercambio comercial antes de que se alcanzaran treguas temporales.

Actualmente, la relación bilateral continúa marcada por desacuerdos relacionados con aranceles, restricciones tecnológicas, tierras raras, Taiwán y limitaciones a empresas chinas, aunque ambos gobiernos mantienen abiertos canales de comunicación en áreas como comercio, inversiones, agricultura, aviación y seguridad.

El nuevo episodio vuelve a colocar a las dos mayores economías del mundo en el centro de la atención internacional, mientras mercados y analistas observan si las negociaciones lograrán evitar una nueva escalada comercial.