Una red de narcotráfico vinculada al Cártel de Sinaloa operaba en Kansas y trasladaba cargamentos de droga desde Phoenix, una ruta que terminó bajo investigación de autoridades federales de Estados Unidos. El caso derivó en la condena de 15 integrantes de la organización, incluido su presunto líder, Euriel Talavera.
El golpe tomó relevancia por uno de los decomisos realizados durante la investigación: 160 mil pastillas falsas de Percocet adulteradas con fentanilo que eran trasladadas desde Arizona hacia Kansas para su distribución.
Así operaba la red del Cártel de Sinaloa en Kansas
De acuerdo con documentos judiciales citados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la organización distribuía fentanilo, cocaína y metanfetamina en Kansas y mantenía vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
La operación tenía como punto de distribución Wichita. Cada pocas semanas, integrantes de la red viajaban desde esa ciudad hacia Phoenix, Arizona, u otros lugares, donde recogían grandes cantidades de droga para posteriormente regresar a Kansas.
La investigación federal involucró al FBI, Homeland Security Investigations (HSI), la DEA y el Departamento de Policía de Wichita.
El cargamento que permitió avanzar contra la organización
Uno de los momentos clave ocurrió cuando los investigadores conocieron un acuerdo para introducir 160 mil pastillas falsas de Percocet con fentanilo a Wichita.
Las autoridades establecieron vigilancia, observaron el intercambio y posteriormente realizaron una intercepción vehicular. El cargamento procedente de Phoenix fue asegurado antes de llegar a su destino.
El fiscal federal Ryan A. Kriegshauser informó que el operativo permitió impedir que las pastillas llegaran al mercado de distribución de la organización.
Euriel Talavera recibió 19 años de prisión
Euriel Talavera, de 32 años y residente de Wichita, fue señalado como el líder de la red y como una persona que mantenía contacto regular con integrantes del Cártel de Sinaloa en México.
Talavera se declaró culpable de conspiración para distribuir fentanilo y recibió una sentencia de 228 meses de prisión, equivalentes a 19 años.
En total, otros 14 integrantes de la organización también se declararon culpables de cargos relacionados con el caso.
Las condenas incluyeron delitos por conspiración, tráfico de drogas, lavado de dinero, posesión ilegal de armas y utilización de redes de comunicación para facilitar las actividades criminales.
También fueron sentenciados mexicanos y un guatemalteco
Entre los condenados se encuentran ciudadanos mexicanos que recibieron penas de prisión y posteriormente serán deportados al concluir sus respectivas sentencias.
El caso también involucró a un ciudadano guatemalteco, quien recibió una condena de cuatro años de prisión y será deportado una vez que cumpla la pena correspondiente.
Otro acusado recibió dos años de prisión por utilizar un medio de comunicación para facilitar una actividad relacionada con el narcotráfico.
Mientras tanto, uno de los implicados permanece prófugo, luego de escapar antes de su audiencia de sentencia.
Una investigación que expuso la ruta entre Arizona y Kansas
La investigación permitió a las autoridades reconstruir parte de la dinámica utilizada por la organización: los integrantes se desplazaban desde Wichita hacia Phoenix para obtener cargamentos y después regresaban a Kansas.
El Departamento de Justicia señaló que el caso fue resultado de un trabajo conjunto entre agencias federales, estatales y locales, dentro de un Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional.
El operativo terminó con más de una docena de sentencias y el desmantelamiento de una red que, según los documentos judiciales, trabajaba en beneficio del Cártel de Sinaloa.