Luego de los recientes incendios en la Refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, autoridades educativas confirmaron que ya se trabaja en la posible reubicación de alumnos de escuelas cercanas a la zona industrial. La medida surge como respuesta a la inquietud de madres y padres de familia que buscan mayor tranquilidad para sus hijos.
La titular de educación estatal explicó que la responsabilidad del proceso recae en Petróleos Mexicanos, ya que la empresa es la encargada de atender las indicaciones relacionadas con las instalaciones petroleras.
Aunque las autoridades aseguran que se han realizado revisiones, el tema sigue siendo relevante porque afecta directamente a estudiantes, docentes y familias que viven cerca de la refinería. Además, el proceso dependerá en gran medida de la decisión de los propios padres.
Padres piden cambios y autoridades plantean soluciones
Las solicitudes de reubicación no surgieron de la nada. En menos de un mes, se registraron incidentes que encendieron la preocupación entre la comunidad escolar. Dos planteles están en el centro del debate:
- Jardín de niños “Agustín Melgar”
- Escuela Primaria Rural “Abías Domínguez Alejandro”
Tras estos eventos, familias pidieron a las autoridades buscar espacios más seguros para los estudiantes. En respuesta, el gobierno local indicó que ya existen opciones para trasladar a los alumnos a zonas cercanas, tanto al norte como al sur.
“Nosotros tenemos espacios disponibles; la decisión final será de los padres de familia”, señalaron autoridades educativas.
Además, la Claudia Sheinbaum solicitó revisar la situación y propuso que se identificara un terreno adecuado para el traslado de las escuelas, atendiendo directamente la petición de las familias.
Preocupación por el ambiente y seguimiento del caso
Otro punto clave es la percepción de los padres sobre el entorno. Desde antes de los incidentes, algunas familias ya habían reportado presencia de olores a químicos e hidrocarburos, así como molestias como:
- Irritación en ojos
- Escurrimiento nasal
- Alergias
Aunque se han realizado mediciones que no detectaron afectaciones directas, la inquietud persiste. Por ello, se informó que ya se cuenta con un predio destinado para la reubicación, el cual deberá ser acondicionado por Pemex.
Sin embargo, algunos padres han señalado que la información sobre los avances ha sido limitada, lo que mantiene la incertidumbre sobre cuándo y cómo se concretará el traslado.
En este contexto, el proceso sigue en marcha y dependerá tanto de la coordinación entre autoridades como de la decisión de las familias. Mantenerse informados y participar en las decisiones será clave para asegurar que los estudiantes continúen sus actividades en condiciones adecuadas.