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Osos en Nuevo León: ¿por qué llegan a casas y qué hacer si encuentras uno?

En Nuevo León, los osos negros han vuelto a aparecer en zonas residenciales, y algunas de sus visitas terminan convertidas en videos virales: ejemplares dentro de albercas, buscando comida entre la basura o recorriendo calles cercanas a la sierra.

Pero detrás de esas imágenes que llaman la atención en redes sociales existe un riesgo que las autoridades ambientales quieren evitar. Acercarse para tomar una fotografía, ofrecer alimento o seguir al animal puede poner en peligro tanto a las personas como al propio oso.

Osos negros en zonas residenciales de Nuevo León: ¿por qué se acercan?

Los avistamientos son especialmente frecuentes en sectores habitacionales que colindan con áreas de montaña. Entre ellos se encuentran zonas del sur de Monterrey, como La Estanzuela, Valle Alto y Sierra Alta, además de sectores de San Pedro Garza García, Santa Catarina y Santiago.

De acuerdo con especialistas de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, durante esta temporada hay un factor biológico que ayuda a explicar el aumento de actividad.

La hiperfagia aumenta la búsqueda de alimento

Entre agosto y diciembre, los osos negros atraviesan una etapa conocida como hiperfagia, durante la cual incrementan de manera considerable su consumo de alimentos para prepararse para el invierno.

Aunque en esta región no se considera que entren en una hibernación estricta, su organismo aumenta la demanda energética. Un oso adulto puede consumir alrededor de 6 mil calorías diarias en condiciones habituales, mientras que durante la hiperfagia esa cantidad puede elevarse hasta unas 20 mil.

Con esa necesidad de alimento, los ejemplares pueden desplazarse más y aprovechar fuentes fáciles de comida en zonas habitadas.

Y ahí es donde la basura, los alimentos para mascotas y los frutos de los jardines se convierten en un problema.

La basura puede convertirse en el principal atractivo

Las autoridades recomiendan evitar que los residuos orgánicos permanezcan expuestos, especialmente durante los periodos en que los avistamientos aumentan.

Entre los elementos que pueden atraer a un oso están:

  • Basura y residuos de comida, particularmente si quedan fuera durante la noche.
  • Alimento para perros y gatos colocado en patios o cocheras.
  • Frutos maduros de árboles que no han sido recolectados.
  • Comederos para aves y recipientes con néctar.
  • Restos de comida y grasa en asadores o parrillas.

En viviendas cercanas a la montaña, mantener estos productos fuera del alcance de los animales puede reducir las posibilidades de que regresen en busca de alimento.

El error que puede convertir un avistamiento en una situación de riesgo

Uno de los principales llamados de las autoridades es no intentar convertir el encuentro con un oso en contenido para redes sociales.

Acercarse, llamarlo, ofrecerle comida o perseguirlo mientras se aleja puede modificar su comportamiento. También existe el riesgo de que una persona bloquee accidentalmente la ruta de escape del animal y lo obligue a desplazarse hacia calles o zonas con mayor presencia humana.

La recomendación es sencilla: mantener distancia y permitir que el ejemplar tenga una vía de salida.

¿Qué hacer si aparece un oso cerca de tu casa?

No todos los avistamientos requieren el rescate o reubicación del animal. Si permanece en una zona cercana a la sierra y se alimenta de recursos naturales, puede tratarse únicamente de un encuentro que requiere vigilancia y orientación preventiva.

La situación cambia cuando el ejemplar entra a una vivienda, permanece en un jardín o se encuentra en una avenida.

Ante un encuentro, las autoridades recomiendan:

  • Mantener la distancia y alejarse con calma.
  • No correr ni realizar movimientos bruscos.
  • No bloquear la ruta de escape del animal.
  • No llamarlo, tocarlo, alimentarlo ni intentar acercarse para fotografiarlo.
  • Mantener a las mascotas dentro de casa para evitar enfrentamientos.

Si el oso se encuentra en una zona urbana o representa un riesgo para personas o para el propio ejemplar, debe solicitarse apoyo de las autoridades correspondientes.

El oso negro está protegido en México

Además del riesgo para la población, las autoridades recuerdan que el oso negro es una especie protegida, por lo que acosarlo, capturarlo sin autorización, alimentarlo deliberadamente o maltratarlo puede tener consecuencias legales.

La convivencia con estos animales requiere evitar cualquier conducta que modifique su comportamiento natural o los acerque innecesariamente a las personas.

Para reportar una situación de riesgo se puede llamar al 911, a Parques y Vida Silvestre de Nuevo León al 81 2033 1218, o a Protección Civil del municipio correspondiente.

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