Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos en 2014, falleció durante la madrugada del viernes en la comunidad de Omeapa, municipio de Tixtla, Guerrero.
Su muerte ocurre a menos de dos meses de que se cumplan 12 años de la desaparición de los jóvenes. Para las familias, la pérdida vuelve a poner rostro humano al desgaste de una búsqueda que continúa sin resolver plenamente qué ocurrió con sus hijos.
Muere Francisco Rodríguez, padre de uno de los 43 de Ayotzinapa
El fallecimiento fue confirmado por Felipe de la Cruz Sandoval, exvocero de los padres de los normalistas y actual integrante del colectivo Nos Faltan 43. El representante lamentó que otro integrante de las familias haya muerto sin conocer el paradero de su hijo.
De la Cruz explicó que la noticia tomó por sorpresa a quienes forman parte del movimiento, ya que no tenían conocimiento de que Rodríguez Morales enfrentara problemas graves de salud.
La pérdida se suma al desgaste físico y emocional que las familias han enfrentado durante casi 12 años de búsqueda y exigencia de justicia. A lo largo de este tiempo, algunos padres y madres han muerto sin obtener la respuesta que esperaban desde aquella noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
Su familia también quedó marcada por la desaparición
Francisco Rodríguez Morales no solo era padre de uno de los estudiantes desaparecidos. También fue esposo de Minerva Bello Guerrero, madre de otro de los jóvenes de Ayotzinapa, quien murió en 2018.
El nombre de Minerva Bello fue retomado posteriormente para un organismo de derechos humanos que ha acompañado a las familias en su búsqueda de verdad y justicia.
A través de la página de Facebook “Resistencia Omeapa” también se informó sobre el fallecimiento de Rodríguez Morales. El mensaje de despedida señaló que el duelo se recibiría en su domicilio de esa comunidad de Tixtla.
La muerte representa otra ausencia dentro de un grupo de familias que, pese al paso de los años, mantiene activa su exigencia para conocer qué sucedió con los estudiantes.
Ya son siete padres y madres que han fallecido
Con el fallecimiento de Francisco Rodríguez Morales, suman siete los padres y madres de los 43 estudiantes que han perdido la vida desde la desaparición de los jóvenes.
Entre ellos se encuentran Minerva Bello Guerrero, quien murió en 2018; Bernardo Campos Cantor y Saúl Bruno García, fallecidos en 2021; Ezequiel Mora Chora, en 2022; así como Donato Abarca Beltrán y Jonathan Maldonado, quienes murieron en 2025.
La cifra refleja una de las dimensiones menos visibles del caso: mientras las investigaciones continúan, algunas de las personas que encabezaron durante años la búsqueda de sus hijos ya no podrán conocer el desenlace.
Las familias mantienen diferencias sobre las investigaciones
El caso Ayotzinapa continúa abierto y sigue generando controversias alrededor de las investigaciones oficiales. En julio pasado, los padres y madres de los 43 rechazaron un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que cuestionó conclusiones previas sobre la participación del Ejército.
Las familias señalaron que ese documento desacreditaba los trabajos realizados por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y consideraron que podía favorecer una exculpación de elementos militares.
La Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa, por su parte, concluyó en 2022 que la desaparición de los estudiantes constituyó un crimen de Estado, con participación de distintas autoridades y grupos criminales.
La búsqueda continúa a casi 12 años de la desaparición
Los padres y madres de los normalistas mantenían además la expectativa de reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el próximo 24 de septiembre, en el contexto de los avances y pendientes de las investigaciones.
Para las familias, el tiempo sigue siendo un elemento central. Cada aniversario representa otro periodo de espera, pero también la posibilidad de insistir en las preguntas que permanecen abiertas.
Ahora, con la muerte de Francisco Rodríguez Morales, otro padre se va sin conocer qué ocurrió con su hijo Everardo. La desaparición de los 43 normalistas permanece como una herida abierta en México, mientras sus familias continúan reclamando verdad, justicia y respuestas.