Un cargamento de verduras que parecía formar parte del comercio habitual entre México y Estados Unidos terminó bajo revisión de autoridades federales en Texas. Dentro de las coles, los agentes encontraron 907 kilogramos de metanfetamina, equivalentes a más de 2 mil libras de la droga.
El aseguramiento ocurrió en el área de McAllen, en el Valle del Río Grande, y llamó la atención por el método utilizado para ocultar los paquetes entre los productos agrícolas. La investigación continúa abierta y, hasta ahora, las autoridades no han informado de detenidos.
Decomiso de metanfetamina en coles sorprendió por la forma de ocultamiento
La DEA decomisó 907 kilogramos de metanfetamina después de revisar un cargamento comercial de verduras que ingresó a Estados Unidos desde México. Los paquetes estaban escondidos entre productos que aparentaban ser únicamente piezas de col destinadas al mercado estadounidense.
Las imágenes difundidas por la agencia muestran a agentes retirando las capas exteriores de una col hasta encontrar uno de los paquetes envueltos en plástico. En otras fotografías aparecen cajas con verduras en cuyo interior se encontraba parte del cargamento.
El procedimiento buscaba aprovechar una carga comercial de productos agrícolas para ocultar la droga durante su traslado y evitar que fuera detectada como parte de una revisión convencional.
El cargamento llegó al área de McAllen
Las autoridades señalaron que la revisión ocurrió después de que el envío entrara a territorio estadounidense desde México. La ubicación proporcionada fue el área de McAllen, Texas, en el Valle del Río Grande, una región del sur del estado cercana a la frontera mexicana.
Sin embargo, la DEA no reveló el punto exacto donde se realizó la inspección ni proporcionó detalles sobre la ruta que siguió el cargamento antes de llegar a esa zona.
La cantidad asegurada representa más de 2 mil libras de metanfetamina, uno de los datos centrales de la investigación.
Seis agencias participaron en el operativo
El decomiso fue resultado de una investigación de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional, con la participación de varias dependencias estadounidenses encargadas de combatir el narcotráfico y otros delitos federales.
En las pesquisas participaron la DEA, HSI, FBI, CBP, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Pública de Texas.
La coordinación permitió revisar el cargamento agrícola y localizar los paquetes ocultos. A pesar del despliegue, las autoridades no identificaron públicamente a una organización criminal como responsable del envío.
La investigación sigue abierta y aún hay varias incógnitas
Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas por el aseguramiento. Tampoco se ha dado a conocer el nombre de la empresa responsable del cargamento ni la identidad de quienes participaron en su traslado.
Las autoridades estadounidenses tampoco precisaron qué cargos podrían presentarse en caso de identificar a los responsables.
Otro dato que permanece bajo reserva es el valor estimado de la droga. La DEA confirmó el peso del cargamento, pero no difundió una cifra económica.
Tampoco se informó cuál habría sido el destino final de la metanfetamina una vez que entrara a Estados Unidos.
No se ha confirmado participación de autoridades mexicanas
La información disponible tampoco señala si corporaciones mexicanas participaron directamente en las pesquisas o si existe una investigación relacionada en México.
La DEA mantiene abierta la indagatoria en Estados Unidos, por lo que podrían conocerse posteriormente nuevos detalles sobre el origen del cargamento, sus responsables y la ruta que siguió hasta Texas.
Por ahora, el dato confirmado es el decomiso de los 907 kilogramos y la peculiar forma en que fueron ocultados: entre coles que aparentaban formar parte de un envío agrícola convencional.