La Secretaría de Marina realizó un importante operativo cerca de las costas de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde aseguró una embarcación menor que transportaba 103 bidones de combustible con características similares a gasolina. La capacidad total del cargamento era de aproximadamente 6 mil litros, una cantidad que llamó de inmediato la atención de las autoridades navales.
Durante la inspección también fueron detenidas tres personas, quienes no pudieron comprobar la procedencia legal del hidrocarburo. El aseguramiento ocurrió como parte de los patrullajes permanentes que mantiene la Armada de México para vigilar rutas marítimas consideradas estratégicas.
En el primer reporte oficial, la Marina explicó que estas acciones buscan cerrar el paso al traslado irregular de combustibles y frenar operaciones que afectan tanto la seguridad como la actividad económica de la región. El despliegue estuvo a cargo de la Décima Sexta Zona Naval, con apoyo de personal especializado de Infantería de Marina.
¿Para qué era el combustible hallado en la embarcación?
De acuerdo con la información preliminar, la cantidad decomisada sugiere que el combustible podría ser utilizado para el reabastecimiento de otras embarcaciones dedicadas a actividades fuera de la ley. Es decir, no se trataría solo de un traslado aislado, sino de una posible red logística en altamar.
Las autoridades consideran que este tipo de cargamentos son clave para mantener en movimiento operaciones clandestinas en el Pacífico mexicano. Por eso, cada decomiso representa un golpe directo a la capacidad operativa de grupos criminales que buscan aprovechar rutas marítimas.
Todo lo asegurado, incluyendo la embarcación, los bidones y el combustible, quedó a disposición de la autoridad competente, que ahora realizará los peritajes correspondientes e integrará la carpeta de investigación.
La Marina reiteró que sus patrullajes marítimos, aéreos y terrestres seguirán activos de manera constante en aguas nacionales.
Plataformas clandestinas ya habían sido detectadas
Este caso no aparece de la nada. Desde 2023, la Semar informó que tenía identificadas al menos 15 plataformas de abastecimiento utilizadas por organizaciones criminales en el océano Pacífico. Estas estructuras servían como puntos de suministro para embarcaciones dedicadas al tráfico ilegal.
En ese momento, varias de esas plataformas fueron localizadas en estados como Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Tan solo en la zona de Lázaro Cárdenas se detectaron tres ubicaciones estratégicas mar adentro.
El nuevo aseguramiento confirma que la vigilancia marítima sigue siendo una pieza clave para contener estas operaciones. Además, muestra cómo las autoridades buscan limitar el acceso a recursos estratégicos como el combustible, indispensable para mover embarcaciones en trayectos largos.
Con este tipo de acciones, la Marina mantiene presión constante sobre rutas que durante años han sido utilizadas para actividades ilícitas en la costa del Pacífico mexicano.