Brenda Valenzuela Gil lleva más de 10 meses buscando a su hijo Carlos Emilio Galván Valenzuela, quien desapareció el 5 de octubre de 2025 dentro de un restaurante-bar de la Zona Dorada de Mazatlán, Sinaloa. El joven salió de la mesa para ir al baño y ya no regresó.
Ahora, mientras la familia mantiene la búsqueda, el caso tomó un nuevo rumbo en tribunales. La representación legal de Brenda acusa violencia institucional y revictimización por la disputa con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) sobre los recursos necesarios para continuar con las diligencias.
La búsqueda de Carlos Emilio enfrenta un nuevo conflicto judicial
La representación legal de Brenda Valenzuela promovió un juicio de amparo ante el Juzgado Octavo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México para reclamar el acceso a medidas de ayuda y asistencia para la familia.
Entre los recursos solicitados se encuentran gastos de traslado, hospedaje y alimentación relacionados con las diligencias para buscar al joven.
De acuerdo con la defensa, la CEAV asumió la atención del caso desde octubre de 2025. Aunque la Fiscalía General de la República solicitó el pago de gastos relacionados con las víctimas, la comisión se habría negado a cubrirlos en su totalidad.
El juzgado concedió una suspensión definitiva y ordenó a la CEAV realizar las acciones necesarias para garantizar esos recursos. Sin embargo, la comisión presentó un recurso de revisión contra esa determinación.
Brenda acusa violencia institucional durante la búsqueda
Para la madre de Carlos Emilio, el problema va más allá de una diferencia administrativa. Sostiene que la falta de apoyo económico representa una carga adicional en un proceso que ya ha sido marcado por la incertidumbre.
“Esta actitud no es solo una falta administrativa; es violencia institucional y una victimización secundaria”, expresó Brenda Valenzuela, de acuerdo con su representación legal.
La familia considera que la falta de recursos no debería impedir las acciones para localizar al joven y pidió que las autoridades apliquen las disposiciones previstas en la Ley General de Víctimas.
La defensa también cuestionó que la decisión de recurrir la resolución judicial añada presión a una familia que lleva meses enfrentando la desaparición de uno de sus integrantes.
¿Qué se sabe de la desaparición de Carlos Emilio?
Carlos Emilio desapareció el 5 de octubre de 2025, cuando estaba con familiares en el restaurante-bar Terraza Valentino, ubicado en la Zona Dorada de Mazatlán.
Según los antecedentes del caso, el joven se levantó de la mesa para ir al baño y posteriormente ya no regresó.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa inició una investigación por privación de la libertad y realizó cuatro cateos relacionados con el caso. Durante esas acciones fueron asegurados equipos y material de videograbación.
En diciembre de 2025 surgieron referencias a vehículos, personas y un posible traslado del joven. Sin embargo, Carlos Emilio continúa sin ser localizado.
La familia también buscó información relacionada con cuerpos encontrados en fosas clandestinas en El Verde, Concordia, ante el temor de que alguno pudiera corresponder al joven.
Posteriormente, la investigación fue atraída por la Fiscalía General de la República.
De Mazatlán a Washington: así ha continuado la búsqueda
La familia no ha limitado sus esfuerzos a Sinaloa. En noviembre de 2025, familiares de Carlos Emilio viajaron a Washington D.C. para colocar carteles y difundir información sobre su desaparición frente a sitios emblemáticos, incluido el Capitolio.
Brenda también acudió a Palacio Nacional en diciembre para pedir avances en la investigación.
En julio de 2026 volvió a manifestarse en Paseo de la Reforma para exigir resultados y mantener visible el caso.
Han pasado más de 10 meses desde aquella tarde en Mazatlán y, pese a las diligencias realizadas y a la intervención de distintas autoridades, la familia todavía no tiene una respuesta sobre el paradero de Carlos Emilio.
Ahora, además de continuar con la búsqueda, deberá seguir el proceso judicial relacionado con los recursos que considera necesarios para mantener las diligencias. El caso permanece abierto y el joven continúa sin ser localizado.