La detención de Arturo ‘N’, casi 10 años después del asesinato de Paola Buenrostro, abrió un nuevo capítulo en uno de los casos más emblemáticos para la comunidad trans en Ciudad de México. Ahora, la Fiscalía capitalina analiza la posibilidad de cambiar la clasificación jurídica con la que inició el proceso.
La FGJCDMX no descartó que el delito pase de homicidio a feminicidio en una etapa posterior, luego de que colectivos exigieran que la investigación considere las circunstancias en las que ocurrió el crimen y la identidad de género de la víctima.
Fiscalía de CDMX mantiene abierta la reclasificación del caso
Durante la primera audiencia, Arturo ‘N’ fue imputado por homicidio, debido a que tanto la investigación inicial como la orden de aprehensión emitida en 2016 correspondieron a esa clasificación.
La Fiscalía explicó que, cuando ocurrió el asesinato, en septiembre de 2016, las condiciones jurídicas para acreditar un feminicidio eran distintas y el transfeminicidio todavía no estaba tipificado en el Código Penal de la Ciudad de México.
Sin embargo, esa clasificación no necesariamente será definitiva. La institución señaló que el delito puede modificarse conforme avance el proceso, siempre que se incorporen elementos que permitan acreditar ante el juez los supuestos correspondientes.
El reclamo que volvió a poner el caso bajo los reflectores
La posibilidad de modificar la acusación surgió después de una protesta realizada frente a la Fiscalía de Investigación del Delito de Feminicidio. Colectivos exigieron que el asesinato no sea procesado únicamente como homicidio, al considerar necesario revisar el caso con perspectiva de género.
La discusión no implica, según la FGJCDMX, desconocer a Paola como mujer trans. La institución afirmó que reconoce plenamente su identidad de género y que el punto central es determinar si existen elementos para establecer que la agresión ocurrió por su condición de mujer.
La Fiscalía adelantó que continuará fortaleciendo la investigación para que, en las siguientes etapas, el juez pueda valorar una eventual reclasificación.
Arturo ‘N’ fue detenido casi una década después
Arturo ‘N’ fue detenido el 31 de agosto de 2026 en Nicolás Romero, Estado de México, por agentes de la Policía de Investigación de la Ciudad de México. La captura ocurrió casi 10 años después de que un juez emitiera una orden de aprehensión en su contra.
De acuerdo con la investigación citada por la Fiscalía, durante la madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola abordó el vehículo del ahora imputado, quien presuntamente había contratado sus servicios como trabajadora sexual.
Momentos después, Paola pidió ayuda a sus compañeras. Cuando se acercaron al automóvil, la encontraron inconsciente en el asiento del copiloto, mientras Arturo ‘N’ presuntamente sostenía un arma de fuego. La joven murió por las heridas provocadas por los disparos, según la investigación.
Durante los años en que permaneció prófugo, las autoridades realizaron diversas diligencias para localizarlo. En abril de 2023, incluso se ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos a cambio de información que permitiera ubicarlo.
Un caso que cambió la discusión sobre el transfeminicidio
El caso de Paola Buenrostro trascendió el ámbito judicial y se convirtió en un referente de la lucha por el reconocimiento de la violencia contra mujeres trans.
En 2019, la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal reconoció el expediente como el primer transfeminicidio documentado por una autoridad capitalina y señaló diversas irregularidades en la investigación inicial.
Entre ellas estuvieron la falta de reconocimiento de la identidad de género de Paola y actos de victimización secundaria contra una de sus compañeras. Posteriormente, la Fiscalía aceptó la recomendación y en 2021 ofreció una disculpa pública por el caso.
La exigencia de justicia de familiares, compañeras y organizaciones también impulsó la llamada Ley Paola Buenrostro. En agosto de 2024, Ciudad de México incorporó el transfeminicidio al Código Penal local, con penas de entre 35 y 70 años de prisión para quienes sean encontrados responsables, además de agravantes relacionadas con las circunstancias del crimen.
Ahora, casi una década después del asesinato, el proceso contra Arturo ‘N’ vuelve a colocar el caso en el centro de la discusión: la acusación comenzó como homicidio, pero la Fiscalía dejó abierta la puerta para que pueda ser reclasificada como feminicidio conforme avance el juicio.