La justicia de Hidalgo dictó una de las penas más altas registradas en la entidad contra Marco Antonio “N”, exelemento de la Policía Municipal, quien fue encontrado responsable de dos feminicidios, un homicidio doloso calificado y dos intentos de homicidio tras un ataque ocurrido en Mineral de la Reforma.
El caso de Rosaura y su familia causó indignación entre la población debido a la gravedad de los hechos y a los señalamientos previos sobre presunto hostigamiento contra la joven antes de la agresión.
Sentencia de 172 años por el ataque ocurrido en Mineral de la Reforma
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) informó que Marco Antonio “N” recibió una condena de 172 años de prisión luego de que un tribunal determinó su responsabilidad penal por los delitos cometidos en la comunidad de Azoyatla.
Los hechos ocurrieron el 5 de febrero de 2025, cuando el entonces acusado atacó con un objeto punzocortante a cinco integrantes de una familia.
Durante la agresión murieron Rosaura, expareja del sentenciado; la madre de ella y uno de sus hermanos. Además, el padre de la joven y otro de sus hermanos resultaron lesionados, pero lograron sobrevivir.
Fiscalía acreditó la responsabilidad con pruebas durante el juicio
De acuerdo con la autoridad ministerial, durante el proceso penal se presentó un conjunto de pruebas integrado por 36 testimonios, además de documentos, peritajes y material fotográfico que permitieron acreditar la participación del acusado.
La Fiscalía de Delitos de Género y Trata de Personas llevó el caso ante el tribunal, donde finalmente se emitió un fallo condenatorio después de concluir todas las etapas del juicio oral.
Además de la pena de prisión, las autoridades ordenaron el pago correspondiente por concepto de reparación integral del daño en favor de las víctimas indirectas.
Un caso que generó conmoción por los antecedentes señalados por familiares
El caso provocó una amplia reacción social en Hidalgo debido a que familiares y personas cercanas a Rosaura señalaron que la joven habría denunciado previamente presuntos actos de acoso por parte de Marco Antonio “N”.
Según esas versiones, el hostigamiento habría continuado antes del ataque ocurrido en Azoyatla, situación que incrementó la preocupación alrededor del caso y puso nuevamente en discusión la importancia de atender oportunamente las denuncias relacionadas con violencia de género.
La sentencia marca el cierre de una etapa judicial para las víctimas indirectas, aunque el caso permanece como uno de los hechos de violencia familiar y de género que más impacto han generado recientemente en Hidalgo.
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