La relación entre México y Estados Unidos volvió a tener al aguacate de Michoacán como punto central, luego de que el gobierno estadounidense retomara parcialmente sus actividades en zonas productoras del estado tras la suspensión provocada por motivos de seguridad.
El embajador estadounidense Ronald Johnson reconoció las medidas implementadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum y sostuvo que la seguridad del sector agrícola beneficia a ambos países. La decisión permite avanzar hacia la recuperación de las operaciones vinculadas con uno de los productos mexicanos con mayor presencia en el mercado estadounidense.
Estados Unidos retoma actividades en zonas aguacateras de Michoacán
La reanudación comenzó el sábado 8 de agosto en Tancítaro, Tacámbaro y Uruapan, además de la zona ubicada entre Morelia y Pátzcuaro. Se trata de un reinicio gradual, por lo que todavía no existe una fecha definida para recuperar completamente las actividades estadounidenses en la entidad.
Ronald Johnson explicó que la decisión llegó después de evaluar los compromisos asumidos por el Gobierno de México y las medidas de seguridad desplegadas en Michoacán.
El diplomático agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum, al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y a otros funcionarios por las acciones emprendidas para mejorar las condiciones de seguridad.
La reapertura representa un paso importante para la actividad comercial, aunque las autoridades estadounidenses advirtieron que continuarán evaluando las condiciones en el estado y podrán ajustar sus operaciones dependiendo de la situación.
Ronald Johnson destaca el peso del aguacate para ambos países
En su mensaje, Johnson fue enfático al señalar que el negocio del aguacate es mutuamente beneficioso para México y Estados Unidos. El argumento no se limita al intercambio comercial: también involucra la producción de alimentos, las cadenas de suministro y miles de empleos relacionados con el sector agrícola.
Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas de aguacate. Por ello, cualquier interrupción en las inspecciones o en el traslado del producto puede generar efectos tanto para productores mexicanos como para compradores y distribuidores estadounidenses.
Michoacán ocupa un lugar central en esta relación comercial. La entidad concentra una parte importante de la producción destinada al mercado estadounidense, pero también enfrenta problemas de seguridad que han afectado directamente a los productores.
La extorsión y la presencia de grupos delictivos se han convertido en uno de los principales desafíos para la actividad aguacatera, especialmente en las regiones donde se concentra la producción.
La seguridad fue clave para reactivar las operaciones
La suspensión de actividades estadounidenses se produjo después de una alerta de seguridad emitida durante la semana. En ese momento, la embajada no detalló públicamente la naturaleza de la amenaza que llevó a interrumpir las operaciones.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, posteriormente señaló que la medida estaba relacionada con la protección de trabajadores estadounidenses, luego de recientes detenciones vinculadas con investigaciones por extorsión.
Ante esta situación, el Gobierno de México desplegó medidas de seguridad en las zonas productoras para ofrecer condiciones que permitieran el regreso de las actividades.
El episodio no es completamente nuevo. Estados Unidos ya había suspendido temporalmente inspecciones en Michoacán en 2022 y 2024 debido a amenazas contra sus funcionarios, por lo que el incidente de agosto vuelve a poner sobre la mesa la estrecha relación entre seguridad y comercio agrícola.
El regreso todavía será gradual
Aunque las operaciones ya comenzaron a retomarse, la reapertura no significa que la situación esté completamente normalizada. El gobierno estadounidense mantiene una evaluación permanente de las condiciones de seguridad y decidirá conforme avance el proceso si amplía sus actividades.
Para los productores, empacadores y exportadores, la prioridad es recuperar la continuidad de las operaciones y evitar nuevas interrupciones que puedan afectar los embarques.
Mientras tanto, el mensaje de Ronald Johnson deja claro que la seguridad del campo se ha convertido en un asunto de interés compartido entre ambos gobiernos. El aguacate, más allá de su importancia como producto agrícola, se mantiene como una pieza relevante en la relación económica entre México y Estados Unidos.
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