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Asesinato de Melesio Cuén podría entrar en investigaciones de EU sobre Sinaloa

El asesinato de Melesio Cuén podría adquirir una nueva dimensión si las autoridades de Estados Unidos incorporan el caso a investigaciones relacionadas con funcionarios y políticos de Sinaloa. La posibilidad fue planteada en una columna publicada recientemente, aunque hasta ahora no existe una nueva acusación formal del Departamento de Justicia estadounidense que confirme ese escenario.

El homicidio ocurrió el 25 de julio de 2024, en una jornada marcada también por el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López a Estados Unidos. Las circunstancias alrededor de aquel día y las versiones encontradas sobre la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa mantienen abierto el interés sobre el caso.


El caso de Melesio Cuén vuelve a la atención de Estados Unidos

De acuerdo con una columna de Raymundo Riva Palacio publicada en El Financiero, autoridades estadounidenses estarían analizando la posibilidad de ampliar investigaciones relacionadas con funcionarios sinaloenses y considerar el homicidio de Cuén dentro de ese contexto.

La versión señala que el Departamento de Justicia de Estados Unidos podría estudiar una conexión entre el asesinato y acusaciones relacionadas con una presunta conspiración para distribuir o comercializar drogas en territorio estadounidense.

Sin embargo, este punto requiere una precisión importante: la información corresponde a lo expuesto por el columnista y no constituye una acusación judicial confirmada.

La eventual inclusión del homicidio tendría relevancia porque cambiaría el alcance con el que podría analizarse el expediente. Ya no se trataría únicamente de esclarecer quién y por qué asesinó al exrector, sino de determinar si existen vínculos con una estructura criminal de mayor alcance.

¿Qué ocurrió el día del asesinato?

Melesio Cuén fue asesinado el 25 de julio de 2024, el mismo día en que “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López fueron trasladados a Estados Unidos.

Posteriormente, Zambada afirmó que había sido llevado contra su voluntad a territorio estadounidense. En su relato también señaló que había acudido a una reunión en la que estaría presente Cuén.

El encuentro habría ocurrido en la finca conocida como “La Higuerita”, en las inmediaciones de Culiacán. Una de las versiones sobre aquella reunión apunta a que el propósito era abordar un conflicto relacionado con la Universidad Autónoma de Sinaloa y que Zambada habría participado como intermediario.

Las circunstancias de esa reunión son precisamente uno de los elementos que mantienen vigente el interés sobre el homicidio.

Las versiones sobre la muerte de Cuén no coinciden

Uno de los aspectos más controvertidos del caso ha sido la diferencia entre las primeras investigaciones y la posterior intervención de autoridades federales.

Inicialmente, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa sostuvo que Cuén había sido asesinado durante un supuesto intento de robo en una gasolinera. La Fiscalía General de la República rechazó posteriormente esa versión y estableció que el homicidio habría ocurrido en la finca “La Higuerita”.

Esta diferencia resulta relevante porque modificó sustancialmente la reconstrucción de los últimos momentos de vida del exrector.

La versión retomada por Riva Palacio sostiene que la primera investigación habría sido fabricada para ocultar las circunstancias reales del homicidio. Ese señalamiento debe entenderse como una afirmación periodística y no como una determinación judicial.

Un posible vínculo con investigaciones sobre funcionarios de Sinaloa

El interés estadounidense también estaría relacionado con otras investigaciones sobre posibles nexos entre funcionarios de Sinaloa y organizaciones criminales.

En ese contexto, el caso Cuén podría adquirir importancia si las autoridades de Estados Unidos logran establecer una relación entre el homicidio, posibles actos de protección o facilitación de actividades ilícitas y una estructura vinculada con el tráfico de drogas.

La hipótesis resulta especialmente sensible porque también involucra al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, sobre quien se ha informado que Estados Unidos mantiene interés dentro de investigaciones que podrían tener consecuencias judiciales.

No obstante, no debe confundirse una investigación, una hipótesis periodística o la recopilación de información con una acusación formal. Hasta el momento descrito en el texto de origen, no se había informado públicamente de una nueva acusación del Departamento de Justicia contra Rocha Moya derivada directamente del asesinato de Cuén.

El caso permanece así en una zona de alta atención política y judicial. Por un lado, existen hechos establecidos sobre el homicidio y las investigaciones posteriores; por otro, permanecen versiones y posibles conexiones que deberán ser respaldadas con evidencia oficial si llegan a convertirse en acusaciones formales.

La importancia del expediente radica precisamente en esa posible evolución: un asesinato ocurrido hace dos años podría volver al centro de investigaciones más amplias sobre el poder político, el crimen organizado y el tráfico de drogas desde Sinaloa hacia Estados Unidos.