El chile en nogada dejó por un momento las mesas poblanas para convertirse en protagonista de una exposición fotográfica en la Cámara de Diputados, donde se busca mostrar la historia, los ingredientes y el trabajo detrás de uno de los platillos más representativos del estado.
El chile en nogada llegó a San Lázaro, pero esta vez no fue servido en un plato. Sus colores, ingredientes y tradición quedaron plasmados en una exposición fotográfica que busca llevar parte de la identidad gastronómica de Puebla a la Cámara de Diputados.
La muestra “Chile en Nogada: Patrimonio Biocultural de Puebla” fue inaugurada por las diputadas federales María del Rosario Orozco Caballero y Gissel Santander Soto, como parte de una iniciativa que reúne las fotografías reconocidas en un concurso dedicado a este platillo de temporada.
Las imágenes permiten acercarse al chile en nogada desde distintas perspectivas y ponen el foco no solamente en la presentación final del platillo, sino también en los productos y elementos que forman parte de su elaboración.
Uno de los puntos destacados durante la inauguración fue la importancia de respaldar a los productores de la región Izta-Popo, donde se cultivan algunos de los ingredientes utilizados tradicionalmente en la preparación del chile en nogada.
Las legisladoras hicieron un llamado a consumir productos provenientes de estas comunidades y a adquirir los ingredientes directamente de los productores de la zona, con la intención de fortalecer la cadena que existe detrás de cada preparación.
La tradición del chile en nogada involucra mucho más que una receta: comprende el cultivo de frutos, el trabajo de productores, las prácticas gastronómicas transmitidas entre generaciones y la preparación que cada temporada convierte al platillo en uno de los símbolos culinarios de Puebla.
La exposición permanecerá del 14 al 18 de septiembre en la Cámara de Diputados y posteriormente contempla trasladarse a Puebla y a municipios de la región Izta-Popo.
Con ello, la gastronomía poblana encontró un espacio fuera de las cocinas y restaurantes para mostrar parte de su historia a través de la fotografía y poner en el centro a quienes mantienen vigente la tradición desde el campo hasta la mesa.