Detrás de cada mechón que se cae, hay una historia que muchas veces se oculta: la alopecia no solo modifica el aspecto físico, también puede golpear el equilibrio emocional de quienes la padecen.
Además, la caída del cabello no solo es un tema estético, sino también puede ser una señal de desequilibrio en el cuerpo o incluso de un trastorno autoinmune. Aquí te contamos sus causas y señales.
¿Qué es la alopecia y cuántos tipos existen?
La alopecia es una disminución inusual o inesperada del cabello que puede afectar cualquier zona del cuerpo donde hay pelo.
Es un término médico equivalente a "calvicie" y puede manifestarse en distintas formas, según precisa la Clínica Universidad de Navarra. Algunos de los tipos más frecuentes son:
- Alopecia androgénica: Influye la genética y las hormonas. En los hombres puede mostrar retrocesos en la línea del cabello y en la coronilla; en mujeres, se ve más como una pérdida difusa sin entradas marcadas.
- Alopecia areata: Pérdida de cabello en parches circulares. No destruye el folículo, por lo que el cabello suele volver a crecer.
- Alopecia traumática: Ocurre por causas físicas como peinados muy tensos, presión constante o tricotilomanía (arrancarse el cabello).
- Alopecia difusa: Caída de cabello generalizada, a menudo temporal, relacionada con eventos como parto, enfermedad, fiebre o estrés.
- Alopecias cicatriciales: Comienzan por daño al folículo piloso —como quemaduras o enfermedades inflamatorias— y suelen ser irreversibles.
Síntomas comunes de pérdida de cabello
Según la Mayo Clinic, la caída del cabello puede presentarse de formas muy variadas: de un día para otro o gradualmente, en zonas específicas o por todo el cuerpo. Aquí los signos más frecuentes:
- Pérdida gradual en la corona o frente: Más común con la edad. En mujeres, suele presentarse como un ensanchamiento de la raya del cabello.
- Calvas circulares o parches sin cabello: A veces acompañadas de picor o dolor previo.
- Aflojamiento repentino de mechones de cabello: Puede ser consecuencia de un trauma, enfermedad o estrés fuerte.
- Zonas inflamadas o escamosas: Podrían indicar una infección por hongos, como tiña, o dermatitis.
- Pérdida relacionada con tratamientos médicos o enfermedades: La quimioterapia o ciertos trastornos pueden provocar caída temporal o permanente.
¿Cuándo deberías acudir al médico?
Aunque muchas personas minimizan la caída del cabello, esta puede tener repercusiones emocionales graves. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca la fuerte relación entre salud mental y la percepción corporal; cambios físicos como la alopecia pueden desencadenar ansiedad o depresión.
Es recomendable buscar atención médica si:
- Como mujer, ves que tu línea capilar retrocede o hay una caída más intensa de lo habitual.
- Aparecen calvas en parches o tu cabello se cae de forma repentina.
- Notas más cabello del normal al lavarte o peinarte.
- Hay síntomas cutáneos como picazón, enrojecimiento o escamas en las zonas afectadas.
¿Cómo reducir o prevenir la caída del cabello?
No todos los tipos de alopecia se pueden evitar, pero sí es posible tomar acciones que ayuden a proteger tu cabello. Te mencionamos algunas recomendaciones basadas en la American Academy of Dermatology y Mayo Clinic:
- Limita bebidas azucaradas y alcohol.
- Sigue una dieta balanceada, rica en proteínas, hierro, zinc, vitaminas del grupo B y biotina.
- Evita peinados muy apretados, como trenzas o coletas que tensan el cuero cabelludo.
- Reduce el uso de calor intenso o tratamientos químicos frecuentes.
La alopecia engloba múltiples formas de caída del cabello, algunas reversibles y otras persistentes. Es crucial identificar el tipo correcto y actuar con responsabilidad: desde estilos de vida saludables hasta consulta médica especializada.
Si hay antecedentes familiares o caída persistente, consulta con un dermatólogo o tricólogo.
MSN.