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Tlaxcala

Tlaxcala prueba nuevas tecnologías para mejorar el agua potable y saneamiento

Tlaxcala, Tlax.- La CEAS Tlaxcala puso en marcha cuatro proyectos piloto que buscan modernizar el suministro de agua potable y el tratamiento de aguas residuales mediante tecnología, automatización y cooperación internacional. Las iniciativas involucran al BID, el Tecnológico de Monterrey y agencias de Japón y España.

Entre las propuestas hay sensores para vigilar plantas en tiempo real, sistemas automatizados para controlar el cloro y los niveles de agua, además de una alternativa que llama especialmente la atención: usar cabello humano como material filtrante en una planta de tratamiento de Huamantla.


Nuevas tecnologías para el agua potable en Tlaxcala

Los cuatro proyectos son impulsados por la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) y buscan adaptar soluciones tecnológicas a las necesidades específicas del estado. De acuerdo con su director, Israel Tobón Solano, los acercamientos con organismos y empresas internacionales se fortalecieron después de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Tlaxcala en marzo de 2025.

A partir de entonces, distintas misiones y compañías comenzaron a conocer la infraestructura hidráulica estatal y a plantear alternativas para mejorar los sistemas de abastecimiento y saneamiento.

Uno de los proyectos contempla la potabilización del agua del pozo de Ciudad Judicial, con una inversión de 4.5 millones de pesos y una población beneficiaria estimada en alrededor de mil 200 personas.

Los análisis efectuados al agua permitirán determinar qué tratamiento requiere. El objetivo es que, cuando la planta entre en operación, el recurso pueda incorporarse a la red y llegar como agua potable a la población beneficiaria.

Sensores para vigilar una planta de tratamiento en tiempo real

Otra de las iniciativas se desarrolla en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) CIX I, en Tetla, donde se instalará un sistema de monitoreo inteligente.

La tecnología permitirá conocer de manera continua variables como el flujo, el volumen y la calidad del agua que entra y sale de la instalación. Para ello se contempla utilizar sensores con conectividad 4G y tecnología satelital.

La intención es modificar el esquema de operación, pasando de una respuesta principalmente reactiva a un modelo preventivo que permita detectar variaciones en las descargas y actuar con mayor rapidez.

El proyecto tendrá impacto en 42 empresas vinculadas con el complejo industrial. La planta recibe agua proveniente de compañías cuyas descargas están reguladas por la Comisión Nacional del Agua, mientras que la infraestructura estatal atiende principalmente aguas generadas por servicios como baños y comedores.

Un pozo de Ixtacuixtla tendrá un sistema automatizado

La tecnología también llegará a un sistema de abastecimiento en Ixtacuixtla, seleccionado para participar en un programa piloto desarrollado con el Tecnológico de Monterrey y recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Tlaxcala fue elegida entre 22 entidades participantes para desarrollar esta prueba en un pozo que abastece a 5 mil 122 habitantes.

El sistema contará con sensores capaces de medir los niveles de agua y la concentración de cloro. También incluirá equipos para automatizar la dosificación, válvulas de control y mecanismos de supervisión.

La automatización permitirá obtener información permanente sobre el funcionamiento de la infraestructura y mejorar el control de procesos considerados fundamentales para la seguridad del suministro, especialmente la dosificación de cloro y la vigilancia de los niveles de agua.

El proyecto de Huamantla que apuesta por el cabello humano

Entre los cuatro proyectos hay uno particularmente llamativo. En la PTAR CIX II, en Huamantla, la CEAS desarrolla un programa piloto de bioabsorción que contempla utilizar cabello humano como material filtrante.

La empresa participante será responsable de recolectar y tratar el cabello. Posteriormente capacitará al personal de la comisión para elaborar mangas que puedan colocarse en las salidas de las plantas de tratamiento.

La propuesta busca aprovechar este material como una alternativa dentro de los procesos de saneamiento. Más allá de lo llamativo de la idea, se trata de una prueba que deberá mostrar en la práctica qué tan viable resulta para las necesidades de las instalaciones estatales.

Los proyectos ya cuentan con convenios de colaboración y forman parte de una estrategia para incorporar soluciones desarrolladas en otros países a la infraestructura hidráulica de Tlaxcala.

El titular de la CEAS señaló que el interés internacional también está relacionado con las obras realizadas durante la actual administración, que ha destinado más de mil millones de pesos a infraestructura de saneamiento, plantas de tratamiento y mantenimiento de sistemas hidráulicos.

Con estas pruebas, el estado busca avanzar hacia una operación más automatizada y basada en información constante. El reto será determinar cuáles de estas tecnologías pueden mantenerse y ampliarse de acuerdo con las necesidades reales de las comunidades y de la infraestructura de agua de Tlaxcala.

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