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Tlaxcala

Tlaxcala mantiene monitoreo permanente de la calidad del agua en la Cuenca del Alto Atoyac

Tlaxcala, Tlax.- Durante la actual administración estatal, la vigilancia de la calidad del agua en la Cuenca del Alto Atoyac ha sido una de las acciones permanentes derivadas de la Recomendación 10/2017 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), relacionada con la contaminación de esta importante región ambiental de Tlaxcala.

Las autoridades sanitarias informaron que se mantienen muestreos, monitoreos y acciones de saneamiento en los municipios de Tetepetitla, Ixtacuixtla y Nativitas, con el objetivo de verificar las condiciones del agua destinada al consumo humano y fortalecer las medidas preventivas.


Acciones de vigilancia en la Cuenca del Alto Atoyac

El titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Tlaxcala (Coeprist), Steve del Razo Montiel, informó que estas actividades se desarrollan de forma permanente en cumplimiento de la Recomendación 10/2017 de la CNDH y conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA, que establece los parámetros de calidad del agua para uso y consumo humano.

De acuerdo con la información presentada, cada año se realizan cerca de 75 muestras de calidad del agua en los tres municipios incluidos en la recomendación, además de diversas acciones enfocadas al saneamiento y al monitoreo de los sistemas de abastecimiento.

Las muestras han permitido analizar la presencia de sustancias como plomo, arsénico y compuestos BTX (benceno, tolueno, etilbenceno y xileno), además de realizar estudios bacteriológicos en pozos, ríos y tomas domiciliarias.

Vigilancia sanitaria y control de cloración

Como parte de las medidas preventivas, la Coeprist señaló que también se han desarrollado 18 acciones de saneamiento básico en comunidades de Tetepetitla, Ixtacuixtla y Nativitas para fortalecer la desinfección y el manejo del agua potable.

Asimismo, la dependencia reportó 3 mil 366 monitoreos en sistemas operativos de la Cuenca del Alto Atoyac para verificar el cumplimiento de la normatividad relacionada con el cloro residual.

Las autoridades indicaron que, cuando se detectó ausencia de cloración, se implementaron medidas preventivas y correctivas en los equipos de desinfección. Sin embargo, durante la presentación no se precisó cuántos casos fueron detectados ni las comunidades donde ocurrieron estas incidencias.

La Coeprist reiteró su compromiso con la vigilancia sanitaria, señalando que continuará realizando acciones de monitoreo y prevención para proteger la salud de la población y garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias vigentes.

El origen de la Recomendación 10/2017 de la CNDH

La intervención gubernamental tiene como antecedente la Recomendación 10/2017, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos el 21 de marzo de 2017, tras documentar violaciones al derecho a un medio ambiente sano, al saneamiento del agua y al acceso a la información por la contaminación de los ríos Atoyac, Xochiac y sus afluentes.

La recomendación fue consecuencia de una queja presentada en 2011 por integrantes de la Coordinadora por un Atoyac con Vida y del Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C., quienes denunciaron que la contaminación generada por corredores industriales estaba relacionada con enfermedades y fallecimientos entre la población de la región.

Aunque las autoridades federales, estatales y municipales aceptaron formalmente la recomendación, las organizaciones promoventes han sostenido que las acciones emprendidas no han representado una solución integral al problema ambiental, al considerar que persisten pendientes importantes para lograr el saneamiento efectivo de la Cuenca del Alto Atoyac y proteger plenamente la salud de las comunidades afectadas.

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