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Tlaxcala

Deslinde de responsabilidades y control de daños: El saldo de la Carrera de Colores en Huamantla

Tlaxcala, Tlax. – Tras la difusión en redes sociales de diversos altercados ocurridos durante la Cuarta Carrera de Colores, evento enmarcado en la edición 152 de la Feria Internacional del Arte Efímero y la Dalia Huamantla 2026, la administración municipal y la empresa organizadora han emitido sus respectivos posicionamientos oficiales que, más que aclarar los hechos, evidencian un esfuerzo coordinado por deslindar de cualquier responsabilidad política al gobierno local.

A través del comunicado del presidente municipal, Salvador Santos Cedillo, fijó una postura en la que prácticamente se lava las manos ante los incidentes.

Por su parte, la empresa privada "Zona T", encargada del evento deportivo, asumió la totalidad de la culpa minimizando los hechos violentos y blindando al ayuntamiento.

Al analizar y contraponer ambas versiones, surgen marcadas diferencias en la narrativa y la gravedad con la que se abordan los acontecimientos:

La versión del Ayuntamiento: El gobierno de Santos Cedillo argumenta que la organización y operación de la carrera correspondieron exclusivamente a una empresa privada. La autoridad local sostiene que su participación se limitó a brindar "apoyo logístico e institucional".

La versión de la Empresa: En lo que parece ser una estrategia de control de daños para la administración pública, la empresa "Zona T" dedicó un párrafo entero para exonerar a las autoridades, asegurando que estas "no tuvieron intervención alguna en los hechos ocurridos" y deslindándolas de toda responsabilidad en la zona de meta.

La versión del Ayuntamiento apunta a que el alcalde adoptó un discurso severo en su comunicado, señalando que "cualquier conducta que pudiera constituir una falta o un delito debe ser esclarecida por las autoridades competentes".

A decir de la versión de la Empresa: En un tono mucho más ligero y corporativo, "Zona T" reduce las agresiones y el caos a simples "conductas inapropiadas", justificando que estas derivaron de la aplicación de protocolos para restringir el acceso a zonas exclusivas de corredores inscritos.

La empresa informa que apenas están realizando una "revisión interna" para fortalecer sus protocolos futuros.

Mientras el Ayuntamiento de Huamantla se apresuró a marcar distancia argumentando que solo fueron "facilitadores" logísticos de un evento privado que forma parte de su propio programa de feria, la empresa privada respondió exactamente con la narrativa que el gobierno necesitaba: asumir toda la culpa por las fallas de seguridad y limpiar la imagen de la autoridad.

Queda en el aire la contradicción central: si el municipio provee "apoyo logístico", resulta cuestionable que la seguridad perimetral y la integridad ciudadana en un evento público queden enteramente a merced de los protocolos de una empresa privada.

Las disculpas de "Zona T" y los discursos de "valentía" del alcalde ofrecen poco consuelo a los asistentes que vivieron los altercados, dejando claro que, cuando la organización falla, el hilo siempre se rompe por la iniciativa privada para proteger el capital político.

 

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