Foto: Cortesía

Puebla

Aplican “pintura de sacrificio” en Catedral y edificios del Centro Histórico previo a marchas del 8M

Puebla, Pue.- En preparación para las movilizaciones previstas con motivo del Día Internacional de la Mujer, el Ayuntamiento de Puebla comenzó la aplicación de “pintura de sacrificio” en diversos inmuebles emblemáticos del Centro Histórico, entre ellos la Catedral, el Palacio Municipal y la Fuente de San Miguel. La medida busca proteger las superficies históricas ante posibles pintas durante las marchas convocadas para este 8 de marzo.

La estrategia consiste en colocar una capa protectora temporal sobre muros y elementos de cantera que funcionan como barrera frente a grafitis o consignas que pudieran aparecer durante las manifestaciones. De acuerdo con autoridades municipales, esta técnica facilita la remoción de pintura sin afectar los materiales originales de los edificios, lo que permite realizar labores de limpieza posteriores sin dañar el patrimonio histórico.

El uso de la denominada “pintura de sacrificio” se ha convertido en una alternativa preventiva frente a las acciones de protesta que suelen acompañar las movilizaciones feministas. En años recientes, algunas consignas plasmadas sobre monumentos y edificios generaron debate público entre quienes defienden la libertad de expresión en el espacio público y quienes advierten sobre la necesidad de preservar el valor arquitectónico del Centro Histórico.

El gobierno municipal explicó que esta estrategia también pretende evitar la instalación de vallas metálicas en torno a edificios históricos, una práctica utilizada en administraciones anteriores que generó críticas por parte de colectivos y ciudadanos al considerar que bloqueaba la visibilidad y el tránsito en el primer cuadro de la ciudad.

De acuerdo con la administración local, el objetivo es equilibrar la protección del patrimonio cultural con el respeto al derecho de las mujeres a manifestarse y expresar sus demandas en el espacio público.

La aplicación de esta capa protectora ya se ha utilizado en años previos en distintos puntos del Centro Histórico. Su implementación forma parte de un protocolo preventivo que las autoridades activan cada año ante las movilizaciones del 8 de marzo, una jornada que reúne a miles de mujeres que marchan para denunciar la violencia de género y exigir justicia para las víctimas.

Noticias relacionadas: