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SEP: estos son los 10 puntos del decálogo para usar el celular

El celular tendrá nuevas reglas en las escuelas de educación básica a partir del 3 de noviembre de 2026, y la SEP ya estableció una guía para explicar a las y los estudiantes qué se espera de ellos durante la jornada escolar.

Se trata de un decálogo de 10 puntos incluido como anexo del acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación. El documento aborda desde la manera de utilizar los dispositivos hasta qué deben hacer niñas y niños en caso de una emergencia.

Estas son las reglas de la SEP sobre el celular en las escuelas

El decálogo fue elaborado para estudiantes de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, tanto de escuelas públicas como particulares. Su propósito es presentar de manera sencilla los principios que acompañan la regulación sobre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales.

Los 10 puntos están redactados en primera persona para que puedan ser comprendidos directamente por las y los alumnos.

El celular no es necesario durante la jornada

El primer punto plantea que las y los estudiantes no necesitan el teléfono ni otro dispositivo digital en la escuela. Si cuentan con uno, la indicación es dejarlo en casa o mantenerlo guardado durante toda la jornada escolar.

Sin embargo, el propio decálogo contempla situaciones en las que sí puede utilizarse.

Hay excepciones cuando un docente lo indique

El dispositivo puede llevarse o utilizarse cuando la maestra o el maestro lo solicite o cuando exista una razón relacionada con salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión.

Esto significa que la regulación no plantea una prohibición sin excepciones, sino restricciones que contemplan determinadas necesidades de los estudiantes.

La prioridad será poner atención en clase

Otro de los puntos pide a las y los alumnos concentrarse en las actividades escolares: escuchar, participar y leer sin distracciones.

La intención es reducir las interrupciones que pueden provocar los dispositivos mientras se desarrollan las clases.

También cambia el uso del celular durante los descansos

El decálogo propone que durante el recreo las niñas y niños jueguen, practiquen deportes y conozcan juegos y tradiciones sin utilizar dispositivos digitales.

La idea se extiende a las actividades cotidianas: leer, escribir y realizar trabajos escolares utilizando libros, cuadernos, lápices y otros materiales.

En una emergencia, los alumnos deberán pedir ayuda

Uno de los puntos que puede generar más dudas entre las familias es el relacionado con las emergencias.

El decálogo señala que, si ocurre una situación de este tipo, las niñas y niños deben acudir con sus maestras o maestros para que se comuniquen con su familia mediante los medios establecidos.

De esta manera, el contacto entre la escuela y los padres o tutores no depende necesariamente de que el estudiante tenga su propio teléfono durante la jornada.

La convivencia también forma parte de las reglas

El documento pide que la convivencia escolar se desarrolle sin redes sociales ni juegos digitales y pone especial atención en el respeto hacia compañeros y docentes.

Uno de sus puntos señala que no deben tomarse ni compartirse fotografías de otras personas sin su consentimiento. También incluye referencias al bullying, la discriminación y la presión por mostrar una imagen determinada en aplicaciones digitales.

El decálogo también habla del descanso

Entre sus recomendaciones aparece una regla que va más allá del salón de clases: si el estudiante tiene celular, debe apagarlo durante toda la noche para favorecer el descanso y el bienestar.

El planteamiento vincula el uso responsable de la tecnología con los hábitos necesarios para el aprendizaje.

¿Los 10 puntos son obligatorios?

Aquí existe una diferencia importante. El decálogo no debe confundirse con el contenido obligatorio de la regulación.

El acuerdo señala que este documento funciona como una propuesta orientadora, susceptible de adecuarse a las características, necesidades y contexto de cada comunidad escolar. También permite que las escuelas desarrollen o modifiquen sus propios instrumentos.

En cambio, la regulación establece restricciones específicas para el uso de celulares y otros dispositivos durante la jornada escolar, con excepciones relacionadas con fines educativos programados, emergencias, salud, discapacidad, accesibilidad, inclusión y otras necesidades extraordinarias.

Además, el enfoque señalado por la autoridad es principalmente formativo y preventivo, no exclusivamente punitivo.

No se establecen castigos en el decálogo

Otro aspecto relevante para las familias es que el documento no plantea una lista de sanciones para cada incumplimiento.

De hecho, su décimo punto plantea que las y los estudiantes puedan aplicar el decálogo sin regaños ni castigos, reforzando el carácter formativo de la propuesta.

La aplicación concreta de las disposiciones deberá considerar las condiciones de cada comunidad escolar y las reglas establecidas en el acuerdo.

También existen orientaciones para otros niveles educativos

La propuesta no se limita a la educación básica. El material contempla decálogos específicos para otros niveles, como media superior y superior, con recomendaciones relacionadas con el uso responsable de la tecnología.

Entre ellas aparecen acciones como mantener el teléfono en silencio, verificar la información antes de compartirla y utilizar las herramientas digitales sin recurrir a ellas para hacer trampa.

Con la entrada en vigor de las nuevas disposiciones el 3 de noviembre de 2026, el punto central será cómo cada comunidad escolar adapta estas reglas a su realidad cotidiana y cómo estudiantes, familias y docentes incorporan estas prácticas durante la jornada.