Los recientes sismos registrados en Venezuela, Colombia, Perú y Costa Rica han vuelto a poner la atención sobre la actividad sísmica en América Latina. Aunque estos movimientos no significan que necesariamente vaya a temblar en México en los próximos días, sí recuerdan una pregunta que puede marcar la diferencia durante una emergencia: ¿qué hacer si el terremoto ocurre cuando estás en un edificio alto?
La respuesta puede ser distinta a lo que muchas personas imaginan. Si estás en un quinto piso o incluso cerca de la azotea cuando comienza el movimiento, intentar bajar de inmediato o subir al último nivel no necesariamente es la opción más segura.
Qué hacer durante un sismo si estás en un edificio alto
Alan Sánchez, maestro y coordinador de la licenciatura en Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana, explica que ante un temblor en un inmueble de varios pisos, lo recomendable es resguardarse en un lugar seguro y evitar una evacuación mientras el movimiento continúa.
Durante el sismo debes alejarte de ventanas, lámparas, muebles u otros objetos que puedan caer. También es importante identificar elementos estructurales del inmueble que puedan ofrecer mayor protección.
Las columnas y algunas zonas con muros de concreto, como los cubos de los elevadores, pueden ser sitios adecuados para resguardarse, de acuerdo con el especialista.
Agáchate, cúbrete y sujétate
Una recomendación de seguridad sísmica ampliamente difundida es agacharse, cubrirse y sujetarse bajo una estructura resistente.
Si las alarmas de incendio se activan durante el movimiento, es importante mantener la calma. Lo que debe evitarse es comenzar a caminar por pasillos o intentar utilizar las escaleras mientras el edificio todavía se está moviendo, pues una caída podría provocar lesiones.
Los elevadores tampoco deben utilizarse durante un terremoto. Pueden quedarse sin energía, detenerse entre pisos o presentar fallas que dificulten la salida.
¿Conviene subir a la azotea cuando está temblando?
La idea de subir a la azotea puede parecer lógica para alguien que se encuentra en el último piso, pero no es la recomendación general durante el movimiento.
De acuerdo con Sánchez, permanecer en un sitio seguro resulta preferible a intentar desplazarse hacia arriba. Subir a la azotea durante el sismo también puede complicar una evacuación posterior.
El especialista plantea un escenario particular: si el edificio llegara a colapsar, una persona ubicada en la parte superior podría tener mayores posibilidades de ser localizada y rescatada. Sin embargo, esto no significa que deba intentarse subir a la azotea mientras está ocurriendo el terremoto.
La evacuación debe esperar a que termine el movimiento
Una vez que el sismo haya terminado, sí puede comenzar la evacuación. En ese momento se deben utilizar las rutas y escaleras señaladas por Protección Civil, siempre con calma.
Antes de salir, hay que prestar atención a posibles daños visibles en la estructura y evitar zonas donde existan elementos que puedan desprenderse.
Esto es importante incluso cuando el inmueble parece estar en buenas condiciones. Parte de los daños estructurales puede quedar oculto detrás de plafones, tablaroca u otros acabados, por lo que no siempre resulta evidente a simple vista.
Por esa razón, el especialista recomienda evacuar después del movimiento y permanecer afuera hasta que personal capacitado determine si el edificio puede soportar posibles réplicas.
Los sismos recientes no permiten predecir otro en México
La actividad sísmica registrada en distintos países de América Latina también ha generado dudas sobre una posible relación entre terremotos.
Sin embargo, especialistas han señalado que los sismos registrados en Colombia y Venezuela no están relacionados entre sí, y su ocurrencia tampoco permite anticipar que México vaya a registrar un terremoto en los próximos días.
México, Colombia, Perú, Costa Rica y Japón forman parte de regiones con importante actividad tectónica, y algunos de sus terremotos ocurren en zonas asociadas con el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se concentra una gran parte de la actividad sísmica mundial.
La clave, por ello, no está en intentar anticipar cuándo ocurrirá el próximo movimiento, sino en conocer las medidas de prevención y tener claro cómo actuar cuando suceda.
Septiembre vuelve a poner la prevención en el centro
En México, septiembre tiene una carga particular cuando se habla de terremotos. Los sismos de 1985 y 2017 dejaron daños profundos y forman parte de la memoria colectiva del país.
Por ello, las autoridades impulsan actividades de prevención y simulacros para que la población conozca las rutas de evacuación, identifique zonas seguras y practique cómo reaccionar ante una emergencia.
El segundo Simulacro Nacional está previsto para el 19 de septiembre, una fecha que cada año vuelve a colocar la cultura de la prevención sísmica en el centro de la conversación.
Más allá de cuándo ocurra el próximo temblor, conocer qué hacer en los primeros segundos puede evitar decisiones apresuradas. En un edificio alto, resguardarse durante el movimiento y evacuar después, siguiendo las indicaciones de seguridad, puede ser más importante que intentar salir a toda prisa.
Noticias que podrían interesarte:
- México no reporta resultados de operación antidrones con EU en la frontera
- Higinio Martínez pide a Morena “ponerse las pilas” rumbo a la elección 2027
- Precio del dólar hoy 12 de septiembre: así cotiza en México y bancos
- Sheinbaum condena amenaza de senador de Morena contra periodista Enrique Acevedo
- Gobierno prepara filtro para detectar riesgos en candidatos rumbo a 2027












