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No permitiré que los sicarios mediáticos manchen mi nombre, dice Irma Eréndira Sandoval

La Secretaría de la Función Pública (SFP) señaló que su titular Irma Eréndira Sandoval no ha recibido ningún inmueble como regalo o donación antes de ocupar su cargo en la dependencia.

"No permitiré que los sicarios mediáticos manchen mi nombre ni el de mi familia", escribió la funcionaria federal en su cuenta de Twitter, el cual acompañó con un comunicado de la SFP.

En el documento, la dependencia agrega que la declaración patrimonial de la secretaria es "totalmente transparente y se encuentra disponible para acceso público".

La SFP indicó que le patrimonio de Sandoval es resultado de su trabajo y del de su esposo, así como de recursos que han recibido en herencia y donación de familiares.

"Como se lee en su declaración patrimonial, ella reporta un acto jurídico de regularización, el 27 de agosto de 2007, de la casa donde la Secretaria creció con su familia en la colonia popular de Santo Domingo. Esta colonia es emblemática por sus luchas por el derecho a la vivienda y el terreno fue escriturado a su nombre por ser la mayor de los tres hermanos después del lamentable fallecimiento de su señor padre. Se pagaron todas las contribuciones y la regularización no fue un acto personalizado sino de aplicación general en beneficio de los habitantes de esta emblemática colonia popular de la Ciudad de México", se lee en el documento.

Agrega que los “valores actuales” reportados en la prensa son falsos y producto de meras especulaciones.

"La Secretaria de la Función Pública es integrante del Gabinete de Seguridad, motivo por lo cual la difusión de su domicilio y otros datos personales de ella y su cónyuge constituye una grave violación a su privacidad que además pone en riesgo su integridad física y el desarrollo de sus responsabilidades públicas".

El periodista Carlos Loret de Mola publicó que el patrimonio inmobiliario de la familia de la titular de la SFP y su esposo, el investigador John Ackerman, es de hasta 60 millones de pesos, en valor real de mercado, cantidad cinco veces mayor a la que aparece en su declaración patrimonial.