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México y Perú retoman relaciones tras acuerdo por salvoconducto a Betssy Chávez

El Gobierno de México y la administración de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, acordaron reactivar sus relaciones diplomáticas luego de meses de tensión provocada por el caso de Betssy Chávez, exprimera ministra del expresidente Pedro Castillo.

El acuerdo llegó después de que Perú aceptó entregar el salvoconducto que permitirá la salida de Chávez, quien permanecía en la residencia de la Embajada de México en Lima tras recibir asilo diplomático. La decisión abrió una nueva etapa entre ambos países, aunque las diferencias sobre el caso judicial continúan.


Restablecimiento de relaciones entre México y Perú marca un nuevo capítulo diplomático

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó el restablecimiento de los vínculos diplomáticos con Perú, destacando los lazos históricos, culturales y de cooperación entre ambas naciones.

Ambos gobiernos señalaron que el acuerdo se basa en el respeto al derecho internacional y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. Con ello, buscan dejar atrás una etapa marcada por desacuerdos políticos que llevaron a la ruptura de relaciones a nivel diplomático.

El conflicto comenzó después de que México otorgó asilo diplomático a Betssy Chávez, quien fue funcionaria durante el gobierno de Pedro Castillo. La decisión generó rechazo en sectores del gobierno peruano, que acusaron una postura de interferencia en asuntos internos.

El salvoconducto permite la salida de Betssy Chávez de la embajada mexicana

El gobierno peruano decidió conceder el salvoconducto a Chávez en cumplimiento de la Convención de Caracas sobre asilo diplomático, un acuerdo internacional que establece los procedimientos para estos casos.

La exprimera ministra permanecía en la sede diplomática mexicana en Lima desde noviembre de 2025, mientras esperaba una respuesta de las autoridades peruanas sobre su situación.

Sin embargo, la Cancillería de Perú aclaró que la entrega del documento no significa reconocer que exista persecución política contra Chávez. La administración peruana sostuvo que la exfuncionaria enfrenta un proceso dentro del marco del sistema judicial del país.

Chávez fue condenada por su participación en el intento de ruptura del orden constitucional ocurrido en diciembre de 2022 durante el gobierno de Pedro Castillo.

Una relación marcada por diferencias desde la crisis de Pedro Castillo

Las tensiones entre México y Perú comenzaron desde la salida de Pedro Castillo de la presidencia. En diciembre de 2022, el gobierno mexicano cuestionó las acciones contra el exmandatario peruano, mientras Lima acusó a México de intervenir en asuntos internos.

Posteriormente, Perú expulsó al embajador mexicano y ambos países redujeron su representación diplomática hasta mantener únicamente encargados de negocios.

El caso de Betssy Chávez profundizó la distancia entre ambas administraciones, al convertirse en un punto central de disputa entre quienes defendían el asilo otorgado por México y quienes consideraban que se trataba de un asunto judicial interno.

El acuerdo abre una nueva etapa, aunque persisten diferencias

Aunque el restablecimiento diplomático representa un acercamiento entre ambos gobiernos, las posiciones sobre el caso Chávez continúan siendo distintas.

México sostiene que el asilo respondió a principios humanitarios y diplomáticos, mientras que Perú mantiene que la situación de la exfuncionaria corresponde a un proceso judicial con garantías legales.

Por ahora, el acuerdo permite recuperar los canales oficiales de comunicación entre ambos países, después de una de las mayores crisis diplomáticas recientes en la relación bilateral.