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Examen de control de la UNAM: ¿por qué volvió a ser presencial tras las irregularidades?

El examen de control de la UNAM avanza en cuatro ciudades después de que la universidad detectara irregularidades en su primer proceso de admisión completamente en línea. El rector Leonardo Lomelí Vanegas supervisó la jornada en Oaxaca y defendió el regreso a las evaluaciones presenciales para garantizar que los lugares sean ocupados por quienes realmente demostraron sus conocimientos.

La medida llega después de denuncias y revisiones relacionadas con uso no autorizado de inteligencia artificial y ayuda externa durante las pruebas. Para la institución, el nuevo proceso busca recuperar la certeza entre los aspirantes y sus familias.


Examen de control de la UNAM busca recuperar la confianza en el ingreso

Leonardo Lomelí recorrió este jueves la sede instalada en Oaxaca, una de las cuatro ciudades donde se aplica la evaluación extraordinaria para definir el ingreso al ciclo escolar 2026-2027.

Durante su visita, el rector señaló que el objetivo central es dar certidumbre a los estudiantes y sus familias, pero también garantizar que el proceso de selección mantenga condiciones de equidad.

La UNAM decidió realizar nuevamente una evaluación presencial después de encontrar anomalías en los exámenes efectuados entre mayo y junio. Entre los problemas identificados estuvieron la participación de terceros que ofrecieron asistencia indebida y el uso de herramientas de inteligencia artificial para responder las pruebas.

Lomelí sostuvo que la universidad está corrigiendo una situación que involucró tanto a personas como a empresas que habrían ofrecido mecanismos para alterar el desarrollo normal de los exámenes.

La UNAM presentó denuncias tras detectar las irregularidades

La institución informó que presentó denuncias penales y puso en marcha auditorías para revisar lo ocurrido durante el proceso digital.

Además, terminó anticipadamente su relación con la empresa responsable de la plataforma utilizada para aplicar las evaluaciones, una decisión que refleja la gravedad con la que la universidad tomó las anomalías.

El problema no quedó únicamente dentro de la institución. La controversia llegó hasta la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió que se ofreciera certidumbre a los jóvenes afectados, aunque recordó que la UNAM es una universidad autónoma.

Para los aspirantes, el nuevo examen representa una segunda oportunidad, pero también una fuente adicional de incertidumbre después de meses de preparación para ingresar a la máxima casa de estudios.

¿Dónde se aplica el nuevo examen y hasta cuándo?

La evaluación extraordinaria comenzó el miércoles en León, Guanajuato, y también se lleva a cabo en Ciudad de México, Oaxaca y Tijuana.

De acuerdo con los datos proporcionados por la universidad, 46 mil 83 aspirantes ya habían descargado su comprobante de cita para presentar la prueba.

El calendario contempla aplicaciones hasta el 19 de agosto, por lo que el proceso todavía se encuentra en desarrollo.

La decisión de regresar a las aulas busca evitar que factores externos vuelvan a afectar la evaluación. En palabras del rector, el formato presencial pretende prevenir acciones que puedan poner en riesgo la equidad para obtener un lugar en la universidad.

Aspirantes también han reportado problemas con la convocatoria

El nuevo proceso no ha estado libre de dificultades. Algunos aspirantes han señalado problemas para conseguir una cita y completar los trámites correspondientes para presentar la evaluación.

Ante estas quejas, Lomelí aseguró que cada caso será revisado de manera individual, tomando en cuenta la situación particular y las evidencias disponibles.

La UNAM enfrenta así un doble reto: resolver las incidencias que surgieron durante la convocatoria extraordinaria y, al mismo tiempo, demostrar que el nuevo examen ofrece condiciones confiables para todos los participantes.

La evaluación presencial continuará durante los próximos días en las cuatro sedes. El resultado será clave no solamente para definir el ingreso de los aspirantes al ciclo 2026-2027, sino también para determinar si la universidad logra cerrar uno de los procesos de admisión más cuestionados de los últimos años.