En los próximos meses, México podría enfrentar un escenario climático más extremo debido al fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que según especialistas podría alcanzar una intensidad "muy fuerte" entre finales de 2026 e inicios de 2027.
Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de la NOAA han encendido las alertas, ya que este episodio podría ubicarse entre los más intensos registrados en más de siete décadas, con efectos que impactarían temperaturas, lluvias e incluso la temporada de ciclones.
El fenómeno de El Niño se fortalece y podría marcar un récord histórico
De acuerdo con los pronósticos más recientes, existe una alta probabilidad de que El Niño alcance una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Los especialistas explican que las temperaturas anormalmente cálidas del océano Pacífico ecuatorial están mostrando un fuerte acoplamiento con la atmósfera, una condición que suele preceder a episodios de gran intensidad.
De confirmarse esta evolución, el actual evento podría colocarse entre los fenómenos de El Niño más severos desde 1950, una situación que históricamente ha provocado importantes alteraciones climáticas en diferentes regiones del mundo.
Más calor, sequías y cambios en las lluvias: los efectos que preocupan
Uno de los principales efectos previstos para México es el incremento de las ondas de calor y los periodos prolongados de altas temperaturas.
Aunque las consecuencias varían dependiendo de cada región, el fenómeno suele asociarse con:
- Mayor frecuencia de calor extremo.
- Cambios en la distribución de las precipitaciones.
- Periodos de sequía en algunas zonas del país.
- Alteraciones en la humedad del suelo y mayores riesgos ambientales.
Durante la primavera y el verano, estas condiciones podrían favorecer ambientes más secos y cálidos, incrementando el riesgo de incendios forestales y afectando actividades agrícolas.
Algunas regiones podrían recibir más lluvias mientras otras enfrentarían mayor sequía
El comportamiento de El Niño no impacta de manera uniforme a todo el territorio nacional.
Históricamente, el fenómeno suele favorecer mayores precipitaciones en el noroeste, noreste y la Península de Yucatán, además de una mayor presencia de frentes fríos durante el invierno.
Sin embargo, en otras regiones podrían presentarse periodos de menor humedad y un aumento de las temperaturas, generando contrastes climáticos importantes.
También existe la posibilidad de que influya en la duración de la canícula, provocando lapsos de disminución de lluvias más prolongados de lo habitual.
El comportamiento de los ciclones también podría cambiar
Otro de los efectos relevantes está relacionado con la actividad ciclónica.
Los especialistas señalan que El Niño suele incrementar la actividad de ciclones tropicales en el océano Pacífico, aunque muchos de estos sistemas tienden a seguir trayectorias alejadas de las costas mexicanas.
Al mismo tiempo, generalmente se observa una reducción en la formación de ciclones en el Golfo de México y el mar Caribe.
Por ahora, las autoridades mantienen un monitoreo permanente del fenómeno debido a que su evolución durante los próximos meses será determinante para las condiciones climáticas que podrían extenderse incluso hasta la primavera de 2027. La posibilidad de enfrentar uno de los eventos de El Niño más intensos en décadas mantiene la atención de expertos y autoridades meteorológicas en México.
Noticias que podrían interesarte:
- Sheinbaum rechaza acusaciones de la DEA y propone penas de hasta 70 años por feminicidio
- Sheinbaum propone una ley nacional para castigar el feminicidio con hasta 70 años de cárcel
- El Niño podría convertirse en uno de los más intensos desde 1950 y afectar a México
- Precio del dólar hoy 15 de julio de 2026 en México: tipo de cambio y cotización en bancos
- Harfuch justifica entrega de ‘El Jando’ a EU y reaviva dudas por caso ‘El Mayo’












