Durazo desaira diálogo con federales en paro

Nacional

Elementos de la Policía Federal inconformes con su incorporación a la Guardia Nacional, y quienes mantienen una protesta en el Centro de Mando de esa dependencia en la capital del país, exigieron la presencia del secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, en la mesa de diálogo prevista al mediodía de ayer para dar solución a sus demandas. Sin embargo, el funcionario no se presentó, con lo que el paro nacional que inició el jueves por parte de los uniformados persiste.

Desestiman una “feria del empleo” para reinstalarlos en otras dependencias

Un grupo de policías federales que mantienen tomado el Centro de Mando de esa corporación rechazó las 11 opciones que el Gobierno les ofrece para incorporarse a otras áreas si no quieren ingresar a la Guardia Nacional.

Tras sostener una reunión con el subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja, acordaron la instalación de mesas de información del Instituto Nacional de Migración, Servicio de Aduanas, Órgano Administrativo Desconcentrado, Prevención y Readaptación Social, Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, Coordinación Nacional Antisecuestro, Dirección de Seguridad Privada, de la División de Seguridad Regional y de otras dependencias del Gobierno federal para que vean opciones.

Una especie de “feria del empleo”, dijo el policía Luis Ojeda, vocero de los agentes. “Esas son las opciones que nos dieron para que ustedes pudieran seguir laborando dentro de una dependencia federal; la operatividad ya quedó anulada”.

Lo anterior fue rechazado por la asamblea y advirtieron que van a seguir pidiendo una indemnización.

Los agentes sostienen que su incorporación a la Guardia Nacional, formada por fuerzas federales, militares y navales, representa para ellos una pérdida de salario y prestaciones, los cuales son mayores a los haberes de los militares que ya están en este cuerpo de seguridad.

El dirigente de los denominados “ciudadanos uniformados”, Iván Chávez, aminoró la crisis en la corporación al asegurar que las protestas no representan un paro de labores y mucho menos un motín porque hasta el momento, la Policía Federal se mantiene operando en todo el territorio mexicano.

“Los servicios se están cubriendo de forma ordinaria. En los estados se está trabajando de forma ordinaria. Somos más de 30 mil elementos y aquí hay, nada más, unos 700. Esto quiere decir que más de 90% de la Policía Federal está trabajando de forma ordinaria”, dijo el representante de los policías.

Promueven transición

En medio de las protestas que realizan integrantes de la Policía Federal, quienes se oponen a ser transferidos a la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) comenzó a promover a través de sus redes sociales la existencia de 78 mesas y 38 oficinas de atención sobre la transición de una institución a otra.

Antes de la aprobación de la ley que crea la Guardia Nacional, la dependencia había difundido en repetidas ocasiones a través de sus redes información sobre las cualidades, características y requisitos para pertenecer a la nueva corporación, pero no así la existencia de estos puntos.

El propio titular de la SSPC, Alfonso Durazo, reconoció que hubo una falta de difusión y comunicación hacia los propios elementos sobre el proceso de transición de la Policía Federal hacia la Guardia Nacional, así como de las distintas opciones con las que contaban los efectivos federales para continuar con su actividad en otros organismos de Gobierno.

En las oficinas de atención que se colocaron en todo el país se ofrece información sobre el proceso de formación de la Guardia, se lee en las publicaciones difundidas ayer, en las que se señala que se ofrecen “opciones para que los interesados se trasladen a otras corporaciones”.

Los manifestantes garantizaron la seguridad de cualquier funcionario que el secretario designe y negaron portar sus armas de cargo o usar uniformes y vehículos. “Esperamos alguna respuesta positiva para acabar con esto de una buena vez”, expresó uno de los oficiales.

Y ante la ausencia de Durazo, los agentes federales aseguraron que están abiertos a platicar con otro representante del Gobierno federal, pero confiaron en que sea el secretario quien dialogue con ellos.

Los policías pidieron mantener su trabajo en otras instancias del Gobierno federal o que se les garantice un “despido digno”, e indicaron que seguirán en la mesa de diálogo exigiendo respeto a sus derechos laborales.

Tras otra reunión con autoridades, los policías, en voz de diferentes elementos, dieron a conocer su postura y afirmaron que no solicitan nada fuera de la ley, sólo lo que les corresponde.

El abogado Enrique Carpizo, nombrado asesor legal de los inconformes, indicó que hay avance, pues ya son escuchados por las autoridades federales y solicitó garantizar protección a los elementos en protesta. Algunos uniformados denunciaron intimidaciones con levantarles actas administrativas.

La Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad solicitó de manera “urgente” y “pormenorizada” a los jefes de las divisiones de Fuerzas Federales y Gendarmería un reporte sobre el personal que participa o participó en las manifestaciones del 3 y 4 julio.

A través de un oficio, el titular de Asuntos Internos, Francesco Manuel Pipitone, pide nombres, cargos, grados de los agentes y áreas de adscripción, así como el lugar de manifestación de cada uno de ellos.

En un evento público, Durazo anunció la instalación de una oficina de transición para liquidar, en un plazo de 18 meses, a la Policía Federal e integrarla a la Guardia Nacional.

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