En 2025, el Cártel de Sinaloa enfrenta una lucha de poder que ha dejado una estela de violencia en el país. Tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y la extradición de Ovidio Guzmán, “El Ratón”, la organización criminal quedó dividida en facciones rivales.
Los dos apellidos que definen al cártel
Según un informe de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), los liderazgos principales recaen en dos familias históricas del narcotráfico mexicano: los Guzmán y los Zambada.
- Los Chapitos: tras la extradición de Ovidio y la entrega de su hermano Joaquín Guzmán López, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Iván Archivaldo Guzmán y Jesús Alfredo Guzmán, quedaron al frente. Además, Aureliano Guzmán “El Guano”, hermano del Chapo, se mantiene aliado a sus sobrinos.
- La Mayiza: en la otra facción destaca Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”, quien asumió el liderazgo tras apartarse de la sombra de su padre, “El Mayo” Zambada.
El cártel frente a las bajas de sus líderes
Aunque la captura de cabecillas ha debilitado al grupo, no lo ha destruido. Autoridades como Omar García Harfuch señalan que el Cártel de Sinaloa “nunca ha tenido un líder único”, sino que siempre ha operado con varias cabezas y células operativas.
Esto ha permitido que la organización mantenga su estructura criminal activa, forjando alianzas con otros grupos delictivos en México y el extranjero.