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Municipios poblanos

¿Ruptura o estrategia? La guillotina del poder en San Andrés Cholula a comenzado

La decisión de Lupita Cuautle de apartar a Nohemi Azcatl Cortés de la Secretaría de Bienestar no responde a una falta de capacidad, sino a un cálculo político. Durante la actual administración, Nohemi Azcatl cortes fue considerada el brazo derecho de la presidenta municipal, quien hoy busca la reelección en San Andrés Cholula.

A la par, su esposo, Orlando Tecuatl, ex secretario de Gobernación del exalcalde Edmundo Tlatehui y actual dirigente del Comité Directivo Municipal del PAN, también ha marcado distancia del grupo político que durante años encabezaron Tlatehui Cuautle. Este movimiento no es menor: representa un quiebre en la estructura que sostenía al proyecto político dominante.

La pregunta es inevitable: ¿se trata de una ruptura real o de una estrategia cuidadosamente diseñada desde el propio núcleo del poder?

El contexto es clave. Aunque la reelección es un derecho constitucional, dentro del PAN el proceso se define mediante una elección interna. Son militantes quienes decidirán la candidatura. En este escenario, la paridad de género también juega un papel determinante, pero no es el único factor.

Hoy comienza a tomar forma un bloque opositor interno. Actores como Óscar Ramírez Coatl, Óscar Huanetl y Martín Solís buscan frenar la continuidad del grupo en el poder. Y es ahí donde los nombres de Orlando Tecuatl y Nohemi Azcatl Cortés comienzan a cobrar fuerza.

Ambos perfiles representan algo distinto: rostros menos desgastados, con trayectoria propia y con la posibilidad de aglutinar a quienes no quieren una tercera administración ligada a la familia Tlatehui Cuautle. Su salida del círculo cercano no solo los libera políticamente, también los coloca como opciones viables dentro de una contienda que parecía definida.

Pero la duda persiste: ¿estamos frente a una ruptura genuina que reconfigurará la contienda interna o ante una jugada estratégica para dividir a la oposición, posicionar nuevos perfiles y, eventualmente, mantener el control del proyecto político?

En política, pocas cosas son casualidad. La guillotina ha comenzado a caer, pero aún no está claro si corta para debilitar… o para reacomodar.

Lo cierto es que en San Andrés Cholula el tablero se ha movido. Y ahora, más que nunca, será la militancia quien tenga la última palabra.