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Cateo sorpresa en Iskali revive caso de “El Jaguar” en Angelópolis

La Fiscalía General del Estado de Puebla llevó a cabo un cateo la noche del martes 24 de febrero de 2026 en el fraccionamiento Iskali, ubicado en el municipio de San Andrés Cholula, dentro de la zona de Angelópolis.

El operativo se desplegó sobre la Avenida del Jagüey, en inmediaciones de la Vía Atlixcáyotl. Mientras agentes ministeriales ingresaban a una vivienda del clúster, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública resguardaban el perímetro al exterior.

Las diligencias comenzaron minutos antes de las nueve de la noche y se extendieron por aproximadamente tres horas. Al concluir, los agentes se retiraron sin ofrecer detalles públicos sobre personas detenidas u objetos asegurados. Sin embargo, el inmueble quedó bajo resguardo oficial y con sellos de aseguramiento.

Este es el segundo cateo que se realiza en menos de dos años dentro del exclusivo fraccionamiento, lo que ha vuelto a poner a Iskali en el centro de la conversación pública en Puebla.

El antecedente: ataque armado y vínculo con “El Jaguar”

El fraccionamiento Iskali no es ajeno a episodios de alto impacto. El 24 de mayo de 2024, una vivienda del mismo complejo fue escenario de un ataque armado cuando un grupo ingresó al domicilio y se desató una balacera.

En ese momento, el hombre que rentaba el inmueble respondió la agresión. De acuerdo con versiones de aquel entonces, el objetivo del ataque era Armando N., alias “El Jaguar”, quien presuntamente logró evadir la acción en esa ocasión.

Meses después, el nombre volvió a resonar cuando fue asesinado durante una balacera al interior del Casino Big Bola, ubicado en Lomas de Angelópolis. Ese hecho marcó un punto clave en la narrativa de violencia ligada a ciertos puntos residenciales de alto perfil.

Desde entonces, el fraccionamiento Iskali ha quedado asociado en el imaginario colectivo con figuras vinculadas a hechos delictivos, lo que ha generado inquietud constante entre vecinos.

Operativo bajo orden judicial y vigilancia reforzada

A diferencia del evento de 2024, el cateo de este 2026 no fue consecuencia de un ataque directo, sino que respondió a una orden judicial derivada de investigaciones en curso. Las autoridades no han detallado si el operativo está directamente relacionado con el caso de “El Jaguar” o con nuevas líneas de investigación.

Durante la intervención, los agentes recolectaron indicios dentro de la propiedad y realizaron diligencias ministeriales antes de retirarse cerca de la medianoche.

Este movimiento ocurre en un contexto de vigilancia reforzada en la zona de Angelópolis y la Vía Atlixcáyotl, áreas donde se ha incrementado la presencia de fuerzas estatales tras diversos sucesos recientes en la entidad.

Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía no ha emitido un posicionamiento ampliado. Sin embargo, el cateo revive el interés sobre lo ocurrido en 2024 y deja claro que las investigaciones siguen activas en uno de los fraccionamientos más exclusivos y vigilados de Puebla.