De vuelta al siglo XX, camino al siglo XXI. Una vista imperdible al Museo Nacional de Arte

En esta columna te recomendamos ampliamente la exposición XX en el XXI del Museo Nacional de Arte, disfruta de una visita a uno de los lugares más atractivos e históricos del país. La exposición te acercará a los acontecimientos más significativos del siglo XX que definieron los matices del siglo XXI en México.

La Revolución Mexicana fue el acontecimiento decisivo para la reorganización del Estado Mexicano a principios del siglo XX, la lucha revolucionaria culminó con  la consolidación de un nuevo proyecto político y de una nueva identidad nacional. A cargo de la facción constitucionalista liderada por Venustiano Carranza y a través de un ejercicio parlamentario con tintes progresistas, se promulgó la Constitución de 1917, en donde se legitimó el instrumento de cohesión social del Estado Posrevolucionario.

En la Carta Magna de 1917 se integraron los principios para la construcción de nuevas instituciones sociales, políticas, económicas y culturales que, bajo los valores políticos de la socialdemocracia, la justicia social, la distribución agraria, la defensa y promoción de los derechos de los obreros y la nacionalización de tierras, se  estableció un sistema político corporativista y paternal que unificó los objetivos futuros de un Estado.

El papel de los ideólogos dentro de la formación de las nuevas unidades morales e históricas de México, fue realmente estratégico para las instituciones culturales del Estado Posrevolucionario; ya que intelectuales como Alfonso Reyes, Samuel Ramos, Antonio Caso, Julio Torri, Ramón López Velarde, Diego Rivera, etc., miembros del Ateneo de la Juventud, redefinieron el discurso histórico de México. Pero fue en el gobierno de Álvaro Obregón, bajo el proyecto de José Vasconcelos, que se intensificó la divulgación y promoción de políticas culturales nacionalistas, por ejemplo, el movimiento muralista en espacios públicos, las escuelas de pintura al aire libre, la creación de bibliotecas y el fomento de las artes con proyección nacional.

Si bien el siglo XX en México trajo consigo grandes transformaciones políticas y  sociales, también fue un nuevo escenario artístico para el desarrollo de las artes. El lenguaje modernista ganaba más terreno en la Academia y en el mercado ya que,  al regreso a México de diversos artistas mexicanos becados en el extranjero, se elevó la producción de arte moderno en diferentes vanguardias.   

En las primeras décadas del siglo XX en el desarrollo social y político el Estado benefactor mexicano impulsó de manera institucional la promoción y consumo de la creación de obras de personajes como: Roberto Montenegro, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Ángel Zárraga, Francisco Goitia, María Izquierdo, Gerardo Murillo, etc. El Estado colaboró en la construcción de las imágenes de la nación, fomentó la institucionalización de un imaginario social, implementó la democratización de las artes e intensificó la idealización de ciertos valores históricos, folclóricos y étnicos. El arte por su parte, también integró los principios de cohesión social del Estado y auxilió a responder incógnitas basadas en la unión y en el reconocimiento de los mexicanos.

 A mediados del siglo XX, modernas y novedosas vanguardias artísticas surgieron y con ello se modificaron diversas propuestas, esto significó que el trabajo de los artistas se enfocó en las formas y los materiales, en construir nuevos lenguajes de expresión. En un arte más libre, desprovisto de una obligación con el gobierno, que exploró diferentes maneras de concebir la realidad y del inconsciente. Una exploración creativa de la técnica y de la libertad del artista.

“El Siglo XX en el XXI”, es la primera exposición permanente de la reciente gestión cultural del Gobierno Federal bajo la coordinación del Museo Nacional de Arte ubicado en Ciudad de México. Fue inaugurada el pasado 20 de junio del año en curso en las renovadas salas de exposición del inmueble y consta de un recorrido de obras donadas por los artistas o de sociedades externas al acervo del Museo Nacional de Arte.

La exposición se divide por 5 ejes temáticos que son presentados de forma cronológica: I) El despertar de la modernidad, que expone el trabajo de los jóvenes estudiantes de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Antigua Academia de San Carlos, donde se encuentran obras que rompen con los discursos y temáticas de representación tradicionales, neoclásicos y románticos de la pintura del siglo XIX. Obras como “El velorio”  de José Ibarra que demostró la preocupación de crear alternativas estéticas; II) Arte y Revolución, esta sección demuestra el contexto antes mencionado que se relaciona con el proceso revolucionario y las manifestaciones artísticas; III) Vanguardia y reconstrucción nacional, las propuestas de un nacionalismo modernista de Saturnino Herrán, German Gedovius, entre otros; IV) Reinvención de dos géneros: retrato y naturaleza muerta con obras de Fermín Revueltas, Rufino Tamayo, María Izquierdo, con la temática en lo onírico; V) Hitos de la Escuela Mexicana de Pintura, que se concentra en la proyección de obras de mediados del siglo XX.

El siglo XX significó vanguardia, innovación, creatividad, y una búsqueda constante de los arquetipos que representaran los ideales del proyecto político para consolidar un imaginario social que unificara las inspiraciones y pretensiones de un pueblo mestizo con un pasado lleno de mitos y con un futuro incierto; sin embargo algunos ideales aún se quedaron presentes en el siglo XXI. Los múltiples  México que nos representan y nos envuelven, con ello sus pinturas y su alma.

 

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