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Dom, Sep

Por: Cortesía

Columnistas

Crónicas de las víctimas de un funcionario

Espero que se encuentren de maravilla queridos lectores, hoy quiero escribirles acerca de la gente que trabaja en el sector público, pero que no le resta importancia en el sector privado, lo que si les puedo decir es que en el privado lo he visto mucho menos.

Hace unos días me pude percatar de un incidente de un titular hacia una persona a su cargo, aventándole unos papeles y diciéndole que si no entendía como lo estaba haciendo, temas muy sencillos y muy simples que cualquier persona podría hacer pero que las circunstancias no se lo permitían, como un mal formato, una impresora que fallaba y para colmo la poca responsabilidad de su parte por controlar la situación, solo regañando y gritando, lo que claro afectaba más a la gente que trataba de resolver el incidente.

No es la primera vez que veo esto, no sé porque, por lo general titulares o funcionarios se suben a un ladrillo y tratan mal a su personal, otros casos desquitan sus problemas personales o cargas de trabajo con personas que no tienen ni el mínimo de culpa.

He escuchado diferentes versiones de porque seguir ahí, la principal es fuente de ingreso, profesionalismo o, es así y me tengo que acostumbrar. Esto no es un tema que tenga que permitirse dentro de la administración o cualquier otra instancia, se puede denunciar, pero el problema es que muchas veces por temor a perder su empleo o tener represarías no lo hacen, este tipo de personas infunden miedo sobre su personal para poder controlarlos y poder hacer lo que sea para su beneficio personal, normalmente estas personas no tienen un personal fijo y se rota constantemente.

Esto no difiere de género pues usualmente esto se da más entre titulares mujeres, lo contrario al acoso que se da más entre los titulares hombres, y se ejerce tanto a hombre como mujeres, nadie está exento, como lo hablaba del sector privado de igual manera no está excluido, pero es más común dentro de la administración pública por el tema de poder y educación.

Hagamos un atento llamado a que dentro de la administración pública exista un trato cordial y de respeto, donde se pueda laborar en un ambiente sano, para poder brindar una mejor atención a los ciudadanos ya que esto también puede afectar la calidad del servicio, porque por lo general un servidor público nos atiende de mala manera, pero este es un factor que influye mucho en el contacto con los ciudadanos.

   

 

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