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¿Puedo comer huevo si tengo colesterol alto? Esto es lo que recomiendan los especialistas

Muchas personas se preguntan si pueden comer huevo cuando tienen colesterol alto. Durante años, este alimento fue señalado como uno de los principales responsables del aumento del colesterol en sangre debido a la cantidad de colesterol presente en la yema.

Sin embargo, la evidencia científica más reciente muestra un panorama diferente. Los especialistas coinciden en que el huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada, incluso en personas con colesterol elevado, siempre que se consuma con moderación y dentro de un contexto de hábitos saludables.


Qué dice la ciencia sobre el consumo de huevo y el colesterol

La relación entre el huevo y el colesterol ha sido objeto de numerosos estudios durante las últimas décadas. Actualmente, la mayoría de las investigaciones indica que el colesterol presente en los alimentos tiene un impacto limitado en los niveles de colesterol sanguíneo de la mayoría de las personas.

Los expertos señalan que las grasas saturadas y las grasas trans tienen una influencia mucho mayor sobre el colesterol LDL, conocido popularmente como colesterol "malo". Estas grasas suelen encontrarse en productos ultraprocesados, embutidos, frituras y alimentos industrializados.

Por esta razón, el huevo ya no es considerado el principal enemigo de quienes buscan cuidar su salud cardiovascular.

Cuántos huevos puede comer una persona con colesterol alto

De acuerdo con recomendaciones de organismos especializados, las personas con colesterol elevado pueden consumir entre tres y cuatro huevos enteros por semana.

Esta cantidad permite aprovechar los nutrientes del alimento sin exceder la ingesta recomendada de colesterol dietético. Además, quienes desean aumentar su consumo de proteína pueden recurrir a las claras, ya que no contienen colesterol y aportan proteína de alta calidad.

No obstante, las necesidades pueden variar dependiendo de factores como edad, antecedentes cardíacos, diabetes o indicaciones médicas específicas.

La forma de preparación puede marcar una gran diferencia

Más allá de la cantidad de huevos consumidos, la manera de prepararlos influye considerablemente en el impacto que tienen sobre la salud.

No es igual consumir un huevo cocido acompañado de verduras que ingerirlo frito en abundante aceite o junto con tocino, embutidos y mantequilla.

Las opciones más recomendadas incluyen:

  • Huevos cocidos.
  • Escalfados.
  • Revueltos con poco aceite de oliva.
  • Preparaciones acompañadas de vegetales frescos.

Reducir el consumo de grasas saturadas en los acompañamientos suele ser más importante que eliminar el huevo de la dieta.

Un alimento con alto valor nutricional

El huevo destaca por ser uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional.

Contiene proteínas de alto valor biológico, esenciales para la formación y mantenimiento de músculos, tejidos y órganos. También aporta vitaminas A, E, B12, ácido fólico y biotina, además de minerales como hierro, fósforo, zinc y selenio.

Otro aspecto relevante es que aporta alrededor de 70 calorías por pieza, lo que lo convierte en una opción práctica para quienes buscan mantener una alimentación balanceada.

Lo que muchos desconocen sobre la absorción del colesterol

Un dato que suele pasar desapercibido es que el colesterol contenido en la yema no se absorbe completamente.

La presencia de compuestos llamados fosfolípidos ayuda a reducir la absorción intestinal de parte de este colesterol. Esto explica por qué su impacto sobre los niveles sanguíneos suele ser menor al que se creía años atrás.

Además, el huevo contiene una mayor proporción de grasas insaturadas que de grasas saturadas, característica que favorece un mejor perfil nutricional.

Recomendaciones para incluir el huevo en una dieta saludable

Las personas con colesterol alto no necesitan eliminar este alimento de forma automática. Lo más importante es mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y fuentes saludables de proteína.

También resulta recomendable limitar el consumo de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas y alimentos con grasas trans, ya que estos tienen una mayor relación con el aumento del colesterol sanguíneo.

El huevo puede seguir formando parte de la mesa familiar cuando se consume en cantidades adecuadas y se prepara de forma saludable. En muchos casos, el problema no está en el alimento en sí, sino en los hábitos alimenticios que lo acompañan.

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