Fotografía cortesía de UF/IFAS.

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Lo que nadie te dice sobre la hidratación en verano: experta aclara los mitos más comunes

La hidratación en verano suele estar rodeada de consejos, tendencias y productos que prometen mejores resultados para combatir el calor. Sin embargo, no todo lo que circula en redes sociales o en campañas publicitarias cuenta con respaldo científico.

Con las altas temperaturas cada vez más presentes, una especialista en nutrición y ciencias de los alimentos explicó cuáles son las creencias más comunes sobre el consumo de agua, electrolitos y bebidas de moda, así como los errores que muchas personas cometen cuando intentan mantenerse hidratadas.


Qué dice la ciencia sobre la hidratación durante el verano

A medida que aumenta el calor, también crece el interés por bebidas que prometen una hidratación superior. Sin embargo, la profesora Laura Acosta, especialista en Ciencias de los Alimentos y Nutrición Humana de University of Florida, señala que varias de estas afirmaciones carecen de evidencia científica sólida.

La experta explicó que la mayoría de las personas pueden mantenerse adecuadamente hidratadas con agua y una alimentación equilibrada, sin necesidad de recurrir diariamente a suplementos especiales o bebidas enriquecidas.

¿Las bebidas con electrolitos son indispensables?

Uno de los mitos más extendidos es que las bebidas con electrolitos son necesarias para cualquier persona que quiera mantenerse saludable durante el verano.

La realidad es diferente. Los electrolitos ayudan al equilibrio de líquidos, la función nerviosa y la actividad muscular, pero su reposición adicional suele ser necesaria únicamente cuando existe una pérdida importante de líquidos por sudoración intensa.

Por ejemplo, quienes realizan actividad física prolongada, especialmente durante más de una hora en ambientes calurosos, pueden beneficiarse de este tipo de bebidas. Para las actividades cotidianas, el agua suele ser suficiente.

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Haciendo ejercicio en el estadio de UF en Gainesville. Fotografía cortesía de Sally Lanigan, UF/IFAS.

El agua alcalina y la promesa de una mejor hidratación

Durante los últimos años, el agua alcalina ha ganado popularidad gracias a campañas que la presentan como una alternativa superior al agua convencional.

No obstante, la especialista explica que el organismo regula de manera natural sus niveles de pH. Hasta ahora, las investigaciones disponibles no han demostrado que el agua alcalina ofrezca ventajas significativas de hidratación para personas sanas.

En otras palabras, el agua común continúa siendo una opción eficaz y segura para cubrir las necesidades diarias de líquidos.

Las mezclas en polvo no siempre son la mejor opción

Las fórmulas en polvo para preparar bebidas hidratantes suelen contener electrolitos, carbohidratos y, en algunos casos, vitaminas o cafeína.

Aunque pueden resultar útiles en situaciones específicas, como ejercicio intenso o enfermedades que provocan pérdida de líquidos, su consumo diario no siempre es necesario.

Además, algunas presentaciones pueden aportar cantidades elevadas de azúcar o sodio, por lo que conviene revisar cuidadosamente su contenido antes de incorporarlas de forma habitual.

Una creencia muy popular sobre el café y el té

Existe la idea de que las bebidas con cafeína provocan deshidratación automática. Sin embargo, los estudios muestran que en personas acostumbradas a consumir cafeína no existen diferencias importantes en el estado de hidratación respecto a quienes toman agua.

Si bien la cafeína puede aumentar ligeramente la producción de orina, el líquido contenido en bebidas como el café o el té generalmente compensa ese efecto.

Aun así, los especialistas recomiendan que estas bebidas complementen la hidratación diaria y no sustituyan el consumo regular de agua.

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La pérdida de electrolitos aumenta cuando se hace ejercicio prolongado y en temperaturas altas. Fotografía cortesía de Sally Lanigan, UF/IFAS.

El detalle que muchas personas ignoran antes de sentir sed

Uno de los aspectos más interesantes abordados por la experta es el concepto de prehidratación.

La sensación de sed no aparece de manera inmediata cuando el organismo comienza a perder líquidos. De hecho, cuando una persona siente sed, ya puede existir un grado leve de deshidratación.

Por esa razón, quienes planean realizar ejercicio prolongado, trabajar al aire libre o permanecer varias horas bajo altas temperaturas pueden beneficiarse de iniciar sus actividades bien hidratados y continuar consumiendo líquidos a intervalos regulares.

Una estrategia sencilla para enfrentar el calor

La recomendación general consiste en beber uno o dos vasos de agua antes de exponerse durante periodos prolongados al calor y mantener pausas frecuentes para rehidratarse.

Aunque las bebidas deportivas y otros productos especializados tienen utilidad en determinados escenarios, la evidencia científica sigue respaldando una medida simple: para la mayoría de las personas, el agua continúa siendo la herramienta más efectiva para mantenerse hidratadas durante el verano.