Muchas familias se sorprenden al ver que su recibo de luz aumenta sin razón aparente. Según la Comisión Federal de Electricidad (CFE), algunos aparatos y hábitos cotidianos incrementan significativamente el consumo energético doméstico.
Por qué el aire acondicionado consume más energía
El aire acondicionado es el electrodoméstico que más electricidad consume, especialmente en zonas cálidas donde se usa por largas horas. Un equipo de 1.5 toneladas puede gastar hasta 1,134 kWh en dos meses si funciona siete horas diarias, superando ampliamente el consumo de otros dispositivos como el refrigerador.
Para reducir su impacto, se recomienda programarlo entre 24 y 25 °C, usar ventiladores para distribuir el aire, mejorar el aislamiento y mantener filtros y gas refrigerante en buen estado.
El consumo fantasma y su efecto en la factura
El consumo fantasma ocurre cuando aparatos como televisores, laptops o cargadores consumen energía aunque estén apagados pero conectados. Esto puede representar hasta un 10% adicional en tu recibo, sumando costos innecesarios.
Para evitarlo, desconecta los dispositivos que no uses, emplea regletas con interruptor y no dejes cargadores enchufados sin uso.
Hábitos simples para ahorrar energía en casa
Pequeños cambios, como reemplazar focos incandescentes por lámparas LED, lavar ropa con agua fría y aprovechar la luz natural, pueden disminuir notablemente el consumo eléctrico.
Además, abrir ventanas y usar colores claros en las paredes ayuda a iluminar mejor los espacios y reduce la necesidad de encender luces artificiales.
Otros aparatos que impactan el gasto energético
Electrodomésticos como lavadoras, secadoras, planchas y hornos microondas también elevan el consumo diario. Usar ciclos económicos, planchar grandes cantidades a la vez y renovar equipos por versiones eficientes contribuyen a un ahorro significativo.
Conocer y aplicar estas recomendaciones es clave para controlar tu consumo eléctrico y evitar sorpresas en tu recibo de luz.