Fotografía cortesía de Brian Bahder, UF/IFAS.

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Científicos de Florida crean prueba de ADN que detecta peces invasores en minutos

Investigadores de la University of Florida desarrollaron una innovadora prueba basada en ADN ambiental (eDNA) para detectar peces invasores sin necesidad de verlos directamente.

El avance representa una herramienta clave para frenar la propagación de especies que amenazan ecosistemas frágiles como los Everglades.

El estudio, publicado en la revista Ecology and Evolution, se centra en dos depredadores problemáticos:

  • anguila asiática de pantano
  • pez cabeza de serpiente cobra

Ambos pueden respirar fuera del agua y sobrevivir en ambientes con poco oxígeno, lo que les permite desplazarse incluso por tierra y colonizar nuevas zonas.

El problema es serio: estas especies ya han alterado cadenas alimenticias, reduciendo poblaciones de crustáceos y anfibios en el sur de Florida.

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Kevin Olejniczak, biólogo de vida silvestre, toma muestras de agua para detectar la presencia de anguilas asiáticas de pantano mediante pruebas de ADN ambiental a lo largo del canal C-14 en el condado de Broward. Fotografía cortesía de Croc Docs.

Cómo funciona la detección con ADN ambiental

El método se basa en rastros microscópicos de material genético que los animales liberan al agua, como células de piel o mucosidad. Con solo recolectar una muestra de agua y analizarla en laboratorio mediante PCR digital, los científicos pueden identificar si una especie estuvo presente, incluso si nunca fue vista.

En pruebas controladas, los investigadores lograron detectar ADN del pez cabeza de serpiente apenas cinco minutos después de colocarlo en el agua. En campo, el sistema confirmó la presencia de las especies objetivo sin registrar falsos positivos con otras especies nativas.

La gran ventaja es su sensibilidad extrema: puede detectar incluso una sola célula en la muestra. Además, permite identificar ambas especies con una sola prueba, reduciendo costos frente a métodos tradicionales como la pesca eléctrica diurna, que muchas veces falla porque estos peces permanecen ocultos bajo el lodo.

Este enfoque no solo ayuda a ubicar invasores, sino también a evaluar si las campañas de erradicación están funcionando al monitorear cambios en las señales genéticas con el tiempo.

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Anguilas asiáticas capturadas del medio. Foto cortesía de Croc Docs

Impacto ecológico y participación ciudadana

La restauración de los Everglades, uno de los proyectos ambientales más grandes de Estados Unidos, podría verse afectada si estas especies invasoras se expanden sin control. Detectarlas temprano es clave para actuar antes de que se establezcan definitivamente.

Los científicos planean implementar una red de muestreo de ADN ambiental en todo el ecosistema para vigilar no solo estas dos especies, sino otras que representen riesgo.

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Brian Bahder, autor principal, en el Laboratorio de Entomología de Vectores de UF/ IFAS localizado en Fort Lauderdale.  Fotografía cortesía de Tyler Jones, UF/IFAS.

Sin embargo, la tecnología no lo es todo. Los investigadores destacan que la colaboración ciudadana sigue siendo fundamental. Reportar avistamientos, evitar liberar especies exóticas y apoyar políticas de manejo ambiental son acciones que marcan la diferencia.

Este avance demuestra cómo la genética aplicada puede convertirse en una aliada estratégica de la conservación. Con herramientas rápidas, precisas y accesibles, ahora es posible anticiparse a la expansión de especies invasoras y proteger ecosistemas únicos antes de que el daño sea irreversible.

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Un pez capturado. Fotografía cortesía de Cynthia Analise, Croc Docs.